Los voluntarios catalanes frenan a los Mambises. Las villas, Cuba (1875)


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Mambises cubanos

A principios de 1875, la Guerra de los Diez Años en Cuba, se hallaba en un un momento de gran intensidad. El 5 de enero, uno de los comandantes rebeldes más importantes, Máximo Gómez, encabezó la invasión de la estratégica provincia de Las Villas, en la zona central de la isla al frente de casi 1000 guerrilleros.

Consiguió atravesar la Trocha o línea defensiva española de Júcaro Morón, aprovechando que ésta aún estaba a medio construir. El hábil Gómez logró eludir la subsiguiente persecución de los generales españoles Goicoechea y Ezponda y se lanzó a una frenética destrucción de los ingenios azucareros y los cañaverales de la zona, quemando 100 de los 440 cañaverales de la provincia. Tanto, que el líder guerrillero Francisco Jiménez protestó por los brutales métodos de Gómez recordándole que “estamos construyendo una nueva República”.

Pero Gómez, sin hacer caso, siguió arrasando la zona. Su lugarteniente González Guerra sorprendió a una columna española y la derrotó cerca de la ciudad de Manacas, matando a casi 180 soldados. El General Gutiérrez de la Concha, gobernador de Cuba envió de urgencia 14 batallones de soldados, voluntarios y “Chapelgorris” (guerrilleros pro-españoles) a la zona, moviéndolos rápidamente en ferrocarril y las tropas españolas consiguieron sorprender a los mambises matando a 80 de ellos en el ingenio Pedroso. El célebre guerrillero español, Coronel Tizón logró también abatir a casi 200 mambises cerca de Baire.

Loa Voluntarios Catalanes jugaron un relevante papel militar en la lucha contra los rebeldes en aquella zona. A principios de febrero, dentro de la columna al mando del coronel español de origen dominicano Valera causan 50 bajas a los mambises. Su combate más importante fue el de Cienfuegos el 20 de febrero. El Batallón de Voluntarios Catalanes al mando del coronel Bonilla junto al Batallón Alba de Tormes y un Escuadrón de la Guardia Civil, alcanzó tras largas y penosas marchas a la partida rebelde de Gonzalez Guerra.

El Alba de Tormes atacó de frente y por el flanco Izquierdo pero los mambises respondieron con un ataque frontal que fue frenado con una “barrera de fuego y bayonetas”. En el momento decisivo 30 jinetes catalanes “cargaron con valor, serenidad y bizarría”. Los mambises fueron dispersados. 30 de ellos murieron, entre ellos su hábil jefe González Guerra. Los jinetes catalanes fueron vitoreados por el resto de las tropas, según el parte militar de la acción. Poco después Máximo Gómez y el mando de los rebeldes cubanos dieron por terminada y fracasada su invasión de la provincia de Las Villas y se retiraron de la zona.

RAFAEL MARÍA MOLINA. HISTORIADOR.

FUENTE: “ Las Guerras Mambisas”. Coronel Santiago Perinat. Barcelona 2002.

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Categorías:CATALANS HISPANS, HÉROES MILITARES CATALANES, Uncategorized

9 respuestas

  1. A todos los que han tenido la amabilidad, y paciencia, de leerme ¡Feliz Navidad y un también Feliz, y espero más tranquilo, 2018!

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  2. Nobleza obliga y debo reconocer un error, por mi parte, en un comentario anterior.

    El Capital General y Gobernador Militar de Cuba a que hago referencia fue Valeriano Weyler, no «Maximiliano».

    Weyler, con muy «mala prensa» en Cuba, fue un destacado militar de finales del s. XIX español, ocupando las capitanías generales de Canarias, Cataluña, Baleares, Vascongadas y Cuba.

    Ruego me disculpen.

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  3. Por su educación y cultura parecen uds. dos literatos del siglo de oro, gracias por compartir conocimientos. Un saludo y felices fiestas

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  4. Me sorprende este artículo del admirado Profesor Molina. Lo hace pues me parece un tanto parcial. Es muy posible que esté equivocado; no llego a alcanzar ni una milésima del conocimiento histórico de D. Rafael María.
    Por eso, y sin querer entrar en “academicismos”, pues es casi seguro que saldré mal, les ruego me permitan unas matizaciones desde una óptica personal: estoy muy seguro que los combatientes, de ambos bandos, de las “Guerras Mambisas” se respetaban profundamente; con las humanas excepciones, por supuesto.
    Aporto una prueba: el Himno Nacional de Cuba tenía seis estrofas. Una vez terminada la contienda se quitaron cuatro, de la tres a la seis, y se dejaron las dos actuales. Causa: la guerra había terminado y no era necesaria ninguna estrofa de arenga que un español, o sus hijos, pudiesen sentir como ofensa.
    Empiezo por explicar la foto que ilustra el artículo. Está fechada en 1898, bastante después del tema tratado. Es parte de la Columna 1 de Caballería al Mando del Gral. Máximo Gómez. El original no está, desafortunadamente, ni en manos cubanas ni españolas, sino en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
    Máximo Gómez no era uno de los “comandantes rebeldes más importantes”, era general y llegó al empleo de generalísimo, cosa que, creo, solo ha sucedido con el Gral. Franco y él. Además, no sé ahora, pero en el antiguo Museo del Ejército, en Madrid, con el respeto que se otorgan mutuamente los militares, todas las menciones no se hacían a “rebeldes”, sino a componentes del Ejército Mambí de la República de Cuba en Armas.
    El primer cruce de la Trocha de Júcaro a Morón, hubo muchos más, se hizo con las defensas a medio construir, hubiese sido militarmente estúpido esperar a que se terminasen; pero el Gral. Gómez no lo hizo el 5 de enero con casi 1000 guerrilleros, fue el 6 de octubre de 1875, al frente de exactamente 1.164 hombres, entre infantería y caballería, teniendo solamente 6 bajas, resultando él mismo herido en la garganta, y hablamos de una línea defensiva con artillería y entre 12 y 15.000 hombres.
    Durante esa campaña no quemó 100 cañaverales de 440, la propia fuente citada por el Prof. Molina, dice literalmente “…ardieron medio centenar, de los 440 cañaverales…”. No pretendo justificar esa actuación con números, pero, en aquellos años, y hoy día, una de las “armas” aceptadas en la guerra de movimientos era la estrategia aplicada años antes por el Mariscal Kutuzov en Rusia contra Napoleón: la tierra quemada, no dejar nada al enemigo.
    Es cierto que Francisco Jiménez le dijo lo de “estamos construyendo una nueva República”, pero también es cierto que la respuesta, a él y a otros, fue: “Persistamos en hacernos libres, no tan sólo por medio del plomo, sino también por la tea y el machete.” En mismo libro de referencia dice: “Tuvo que recurrir a la única táctica posible: la candela (fuego en Cuba)”.
    Se mezclan cosas de distintos “frentes”, aunque el Gral. Gómez estaba pidiendo refuerzos de cualquier parte. No se puede hablar, pareciendo un combate en Las Villas, de los combates en Baire. Está localidad está “al otro lado” de la Trocha y a más de 500 kilómetros de distancia.
    El Coronel Tizón abatió a 200 mambises cerca de Baire, pero era una columna mambí aislada y solo contaba con 8 disparos por cada hombre.
    En los combates mencionados es cierto que los voluntarios catalanes se comportaron como héroes, especialmente en la carga de caballería mencionada; pero es que hubo heroicidades por ambas partes.
    Si seguimos en Baire, concretamente en el combate de Yabazón, el Coronel Mambí Amabile, recibió la orden, del General Antonio Maceo, de ponerse nuevamente al mando de la columna “machacada” por el Coronel Tizón, y lanzar una carga a machete para romper el frente. Era suicida. La respuesta fue: “Lo haré, General, y ¡hasta la otra vida!”. Murieron la mayoría, pero rompieron el frente.
    Las guerras son así de tristes y dañinas; siempre mueren los mejores hombres y mujeres.
    Como dije antes, estoy muy seguro que los soldados de ambas partes se respetaban profundamente, por eso también estoy seguro que sus almas, allá donde estén, con sus guitarras españolas y cubanas, están tocando una habanera, cosa que siempre ha unido las dos orillas.

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    • Avatar de Rafael María Molina

      Reconozco que no soy un experto en la geografía cubana por lo que dependo bastante de las fuentes que cito al respecto. Según el libro del coronel Perinat el paso de la Trocha de M Gomez fue en enero.En cualquier caso en mi opinion a grandes rasgos los datos de nuestras fuentes sobre estos combates son paralelos. Le agradezco su matización ,señor Presol . Veo que es usted experto en el tema cubano. Sobre si Máximo Gomez era o no un rebelde en mi opinión si lo era pues su ejército no era regular. Otra cosa es que fuera un comandante de mucho talento como así fue, sin duda. En cualquier caso como dije en otro artículo lo mejor de las guerras hispano cubanas es que no dejaron un odio perdurable y la reconciliación afectiva entre ambos pueblos fue rápida. Un saludo.

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      • Profesor, no esperaba su amable respuesta con tanta rapidez. Se la agradezco sinceramente, especialmente por lo respetuosa de la misma.

        En algunas cosas simplemente se trata de matices. Usted me dice que en su opinión era «rebelde», en mi opinión era «mambí».

        Mambí es, hoy, una palabra, puramente cubana, aunque el historiador y escritor Carlos Marquez Sterling, de la Academia de la Historia de Cuba, considera que su origen es afro-antillano.

        Originalmente se utilizaba para refererirse a los jefes de los esclavos negros fugados y escondidos en la manigua; luego comenzó a utilizarse en lo que hoy es Rep. Dominicana para referirse a los «alzados» contra la Corona de España, de ahí pasó a Cuba con el mismo significado y finalmente, aunque mucho menos, también se utilizó, en el mismo sentido en Filipinas.

        Luego tiene usted una buena parte de razón: un mambí es un rebelde.

        El ejército, por otra parte, yo considero que si era regular (evidentemente no en las primeras fases de la guerra) y así fue reconocido en diversos hechos históricos, como la firma de la Paz o Pacto de Zanjón, o el reconocimiento por parte del Senado USA de las pagas atrasadas que se le adeudaban, ordenando librar los oportunos créditos para su pago.

        Máximo Gómez era un excelente militar, anteriormente había formado parte del Ejército Español y hasta tenía alguna relación personal con el Gral. Maximiliano Weyler, que fue Capitán General y Gobernador Militar de Cuba.

        A él le corresponde la creación (como se dice popularmente «a la fuerza ahorcan») de la llamada «esgrima de machete», disciplina que perfeccionó el Mayor General Ignacio Agramonte, quién también organizó militarmente aquel ejército digamos «disperso» y creo la casi invencible caballería camagüeyana.

        Esas guerras no dejaron odio entre cubanos y españoles, por más que se ha intentado fomentarlo por parte del actual régimen, gracias a dos hombres, uno de ellos precisamente Máximo Gómez, el otro José Martí.

        Ambos lo expusieron muy claro en el llamado Manifiesto de Montecristi: la guerra no era contra España o los españoles, era contra la Corona.

        Si me lo permite voy a citar, de memoria, a José Martí, al que preguntaron una vez la razón de no odiar a España y, por el contrario, parecer que la amaba, ello a pesar de ser condenado, con 16 años, a trabajos forzados en las canteras de La Habana. La respuesta digna de un caballero y de un poeta cubano fue: «Por dos causas. La primera que si la odiase mi padre (era valenciano) saldría de su tumba a pedirme cuentas. La segunda, ¿cómo la voy a odiar si, bajo una noche estrellada, en Zaragoza amé por vez primera a una mujer.»

        Un saludo y espero seguir leyéndolo, sobre este u otro tema.

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