Fernando Oriente habla de la Hermandad de Combatientes de la División Azul de Barcelona


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Fernando Oriente Coromina, nacido en Barcelona en 1959, ciudad en la que se crió y estudió, casado, con tres hijos, abogado en ejercicio, es miembro de la Hermandad de Combatientes de la División Azul de Barcelona desde el año 1973, en su condición de hijo de divisionario, actualmente es Presidente accidental de la misma.

 

Lo primero de todo. ¿Qué es la División Azul y qué importancia considera que tuvo?

La División Azul fue una unidad militar de voluntarios españoles, creada en el verano de 1941, respondiendo al clamor popular y el entusiasmo que despertó entre la juventud española la invasión de la URSS por parte del ejército alemán.

Este entusiasmo en el combate contra el comunismo, que no contra el pueblo ruso, fue seguido por el resto de naciones europeas, que en mayor o menor medida aportaron también contingentes de voluntarios para la Cruzada contra el Comunismo en el Frente del Este.

La división, puesta en línea en un tiempo récord, se articuló, no sin pugnas entre las distintas familias del régimen, en base a una oficialidad profesional aportada por el ejército y una tropa proveniente de recluta voluntaria, básicamente a través de las Jefaturas de Milicias de Falange, si bien también hubo un número importante de carlistas, simples católicos o anticomunistas y, por qué no, aventureros, pues sobre un total de 48.000 voluntarios hubo motivaciones muy diversas.

Siendo una unidad militar, la División Azul también desarrollo una importante labor diplomática, pues su existencia permitió jugar a España la carta de la “no beligerancia” y, posteriormente “neutralidad”, dentro del conflicto de carácter mundial, señalando a “amigos” y “enemigos”, lo complicado que podía ser intervenir en España.

La División Azul también tuvo importancia a nivel económico, pues supuso una entrada de divisas en España y, permitió reducir de forma importante la deuda económica contraída con Alemania por su contribución material a nuestra Cruzada.

En el plano estrictamente militar, tanto la división Azul (julio 41 a diciembre del 43), como su sucesora la legión Azul (diciembre 43 a abril 44), supieron mantener el pabellón español con gran dignidad y eficacia, siendo una unidad plenamente equiparable a las mejores del ejército alemán en que estaba integrada y, en el que sirvió permanentemente en primera línea de fuego; cabeza de puente del Voljov (Sitno, Otensky, Possad, Nilkitkino, Tigoda, los cuarteles de Dubroska, etc…), Udarnik, la intermedia, Teremez, cruce del lago Ilmen y combates subsiguientes, reducción y aniquilación de la Bolsa del Voljov, Batalla del Ladoga, Batalla de Krasniborg, Liubam, etc…,  no acabando allí, pues individualmente un puñado de españoles, encuadrados individualmente en distintas unidades, seguirían la suerte del ejército alemán hasta mayo del 45, incluso entre las ruinas humeantes de Berlín.

Igual cabe decir de la magnífica actuación y rendimiento de nuestros pilotos encuadrados en las cinco escuadrillas expedicionarias de caza.

Lo anterior mereció el reconocimiento del pueblo alemán y sus autoridades, con citaciones y condecoraciones, pero también el respeto de nuestros enemigos. Casi 5.000 muertos rubrican ese valor.

¿Cómo nace la Hermandad de Combatientes de la División Azul de Barcelona y con qué objetivo?

La Hermandad nace de deseo de mantener el espíritu de camaradería forjado en las trincheras y el duro invierno ruso, existiendo el precedente de la asociación coetánea a la División Azul, de familiares de caídos y desaparecidos en Rusia.

La Hermandad nace con una vocación claramente de asistencia, de ayuda mutua entre camaradas, en especial pensando en los que quedaron en Rusia, muertos o desaparecidos, pero también en los miles de mutilados, que vieron desaparecer con la derrota alemana, sus prestaciones.

Todo ello fue posible por una importante afinidad ideológica de sus miembros y, así, a partir de 1954, lo que eran reuniones de veteranos en bares amigos, como la bodega VÍCTOR de Barcelona, fue tomando forma, impulsada en Barcelona por el infatigable Tomas Salvador, Viladot, Llorens, Espejo, Urra, Jimenez de Anta, Trullols, De Dalmau, Del Castillo, Fernández, Soro, Tormo, Cañellas, Oriente, Oliva, Font, Azorín etc hasta llegar a agrupar voluntariamente a más de 1.500 divisionarios en la provincia de Barcelona.

A través de la Hermandad, supliendo las carencias del régimen y, penurias de la posguerra, se proporcionó en base a las cuotas, contactos personales y de camaradas en mejor fortuna o posición, asistencia sanitaria a los enfermos, trabajo a los parados, se buscaba viviendas a los muchos divisionarios que emigraron a la Barcelona del desarrollismo y vivían en barracas o en condiciones insalubres o muy precarias, colegios y becas a los hijos de obreros necesitados, festivales infantiles de navidad para los hijos de los divisionarios, con regalos para los huérfanos, lotes navideños para los económicamente más débiles, recuerdo y homenaje a las madres de nuestros caídos, se agasajó a los repatriados del Seminario, se acogió y ayudó a camaradas europeos perseguidos en sus países por los vencedores.

Pero también, mediante la edición de la revista “Hermandad”, se fomentó la cultura divisionaria y, con las limitaciones de la época, se intentaba hacer política, criticando la deriva del régimen en algunos aspectos, en especial, en cuestiones sociales o de reconocimiento a los veteranos.

¿Podría hacer balance de este más de medio siglo al servicio de la causa?

Más de medio siglo da para mucho, en la actualidad la Hermandad es solo una sombra de lo que llegó a ser, con homenajes y reconocimientos públicos, medallas de ciudades, calles y plazas, etc…., pero en estos tiempos ingratos subsistimos y, pese a las dificultades de todo tipo, la Hermandad continua en la primera línea de combate por España, conservando sus objetivos, pero insistiendo por razones obvias, en reivindicar la importancia de la División Azul como hecho histórico. Debe destacarse que la Hermandad atravesó momentos muy difíciles con el nuevo siglo y, que gracias a personas como Lucinda Aguelo, la Hermandad no desapareció y, que en la actualidad tiene nuevos y jóvenes miembros admiradores de la gesta que escribieron en la estela sus mayores, y que cada día el interés por la División Azul es mayor dentro y fuera de España, como atestiguan la continua aparición de libros, documentales, artículos, tesis doctorales, etc… sobre la misma.

Debe destacarse que a lo largo de toda España se constituyeron Hermandades similares, incluso en Villa Cisneros, que por ley de vida han ido desapareciendo, pero que en los últimos años están resurgiendo con fuerza las Hermandades, así, la veterana de Alicante con su boletín “Blau División” (más de 700 números), Valencia, Albacete, Zaragoza, Burgos, Galicia, etc… , y evidentemente no podemos olvidar la Fundación División Azul en Madrid, ultimo y logrado esfuerzo de nuestros “guripas” veteranos antes de pasar a la guardia de los luceros por edad, que preserva nuestra autentica memoria histórica y legado, con un magnifico museo.

La Hermandad de Barcelona realiza actualmente un gran esfuerzo de documentación y divulgación, impartiendo conferencias, charlas, montando exposiciones, facilitando trabajos de investigación y, escolares, pero sin olvidar el cuidado y cariño que merecen los pocos divisionarios que nos quedan.

Desgraciadamente ya quedan muy pocos con vida.

Efectivamente, por edad, los más jóvenes que participaron en la gesta contarían con 94 años, por ellos son pocos, muy pocos los divisionarios de los que podemos disfrutar, pues su compañía, espíritu, generosidad y resistencia ante la adversidad es todo un ejemplo para nosotros.

Es increíble como estos veteranos, Francisco, Diego, José, …, pese a su edad, la dureza del frente, los tristes recuerdos por los camaradas que allí quedaron en la guerra y, los que quedaron aquí en la paz, son conscientes de la gesta y servicio a España que contribuyeron a prestar y, se ponen a nuestra disposición para continuar en su servicio. Estoy seguro que desde el cielo nuestros “guripas” velan por nosotros y nos guían en nuestra inexperiencia de “mortadelas”.

¿Quiénes serían los divisionarios más representativos de los que han pasado por Barcelona?

Más de 1.500 camaradas divisionarios dan para mucho, se hace muy difícil escoger uno entre ellos, pero podemos citar alguno, Tomas Salvador, escritor y alma de la hermandad, Oliva, Medalla Militar Individual en el Frente del Este donde se dejó una pierna, Urra, veterano de los submarinos legionarios en nuestra cruzada y héroe en Posasad, donde perdió el uso de un brazo, Viladot, incansable divulgador de la división, Jiménez de Anta, que dotó a la Hermandad de gran un prestigio y eficacia, Soro, que con el cambio de régimen entendió que era llegada la hora de volver a luchar por los ideales, no de resignarse, Espejo, veterano de la División y la Legión, que nunca adjuró de sus principios falangistas, Quintillá, carlista del barrio de gracia, alzado en armas el 19 de julio en Barcelona, veterano de Rusia en la División y la Legión, que sufrió congelación y heridas de metralla y, que con 96 años, hasta el día de su fallecimiento iba el primero a las manifestaciones contra el separatismo ayudado de su muleta, López, de los que en el año 45 aún luchaba al lado de sus camaradas alemanes….etc etc…

Háblenos de la importancia de honrar y reconocer a nuestros héroes.

Es nuestra historia, lo que somos y queremos ser no se entiende sin reconocer a nuestros mayores, sus principios, anhelos e ideales son los nuestros. Los tiempos cambian, pero los principios permanecen.

No seguimos a nuestros mayores, pero creemos lo mismos que ellos creían, su fe es la nuestra; Una España Mejor y, una Europa más Justa.

Divulgamos nuestra historia sin odio y con afán de emulación y superación, pretendemos aprender de los errores y, no ocultamos lo que pueda haber de desagradable, pero eso no significa asumir culpas que no nos pertocan, ni blanquear a unos enemigos, de entonces y de ahora, que siempre fueron criminales y, que con la excusa de lo políticamente correcto, son auténticos tiranos del pensamiento y liberticidas.

En este mundo materialista y hedonista es importante resaltar que otra vida es posible, que los ideales cuentan y, que por algunos vale la pena jugarse la vida por ellos, que nuestros mayores, dejando atrás una guerra civil cruelísima, no dudaron en dejar la seguridad de sus hogares y de su patria en paz, para atravesando media Europa, sumergirse en el conflicto bélico más importante de la historia, en pos de un ideal y de unos principios y, que muchos de ellos dejaron la vida, sin esperar nada a cambio.

¿Sufren algún tipo de calumnia o persecución?

En estos tiempos liberticidas, los policías de lo “políticamente correcto”, amparados no en la razón, sino en la mayoría borreguil, persiguen como nunca se persiguió, al discrepante.

Han inventado un nuevo evangelio laico, hecho de mentiras, medias verdades, dogmas democráticos y, una buena dosis de estupidez e incultura supina, con la que reprimen al discrepante, incluso le persiguen penalmente llegado el caso.

Hoy estamos en el lado de los perdedores de la guerra, el padrecito Stalin es el bueno, ellos defendían la cultura, la civilización  la humanidad y la democracia. Todos los que discrepamos y no aceptamos esa visión más que tuerta del mundo, estamos en el ojo del huracán y, somos los réprobos.

Cualquier actividad que realizamos se ve entorpecida y dificultada por la falta de recursos y por la dificultad de encontrar locales donde realizarlas, el acoso de los antisistema, espoleados por algunos medios de comunicación y redes sociales y, también formaciones políticas, pero resistimos y luchamos y, libramos la batalla del pensamiento.

Lo cierto es que las actividades que realizamos, pese a las trabas encontradas, tienen una notable aceptación del público, que está interesado en conocer el otro lado de la historia.

Actualmente, ¿qué tipo de actividades realizan?

Sin olvidar el cuidado y atención a nuestros veteranos, alma y ser de la Hermandad, nos centramos básicamente en labores de investigación y recuperación de la memoria histórica divisionaria y, de divulgación de la misma, con especial atención a los familiares de divisionarios, para que recuperen su pequeña historia familiar y, la reivindiquen y, también en la difusión entre investigadores y estudiosos, españoles y extranjeros, del fenómeno divisionario, cuidando especialmente la asistencia y colaboración para trabajos escolares de bachillerato.

¿Tienen alguna web o red social para difundir sus actividades?

La Hermandad de Barcelona, consciente de la importancia y fuerza de las nuevas tecnologías, esta en las redes sociales y es plenamente accesible, para contacto, información o, acceso, pueden dirigirse a:

Teléfono 606.159.411

Correo hermandadbarcelona.da@gmail.com

Canal canaldivisionazulbcn@gmail.com

Web http://www.blauedivision250.blogspot.com/

Facebook http://www.facebook.com/blauedivision250

¿Cómo se puede colaborar con ustedes?

Las posibilidades de colaboración son amplias y diversas, teniendo siempre presente la vocación de servicio que tiene la Hermandad, para lo cual requerimos del apoyo de miembros y amigos.

Toda colaboración es bienvenida, desde la económica, a la aportación de material, documental o de otro tipo de medios o recursos, incluso el trabajo personal, pero sobretodo agradecemos la asistencia y participación en la vida asociativa y en nuestras actividades, pues ello constituye la prueba palpable de nuestra utilidad y razón de ser.

Javier Navascués Pérez

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