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  1. Fuera del mercado único europeo
    La salida de la Unión implicaría cerrarse las puertas de un mercado formado por 28 países, algunos de los más ricos del mundo, que suman una población de más de 500 millones de personas. Un varapalo muy difícil de superar, ya que en la actualidad Cataluña exporta a Europa mercancías por valor de 58.321,7 millones de euros (el 62% del total).
  2. Fuera de la Organización Mundial del Comercio
    Mientras dure este estatus -algo que podría «ser eterno» o, tardar, como mínimo, entre cinco y diez años- «se le aplicará en el comercio con cualquier país del mundo -incluida la Unión Europea- la protección arancelaria de mayor nivel existente, ya que deja de aplicarse la llamada “cláusula de la nación más favorecida”».
  3. Efecto frontera
    La nueva frontera implicaría una fuerte reducción de los flujos comerciales que, unida a los nuevos aranceles, provocaría una caída inmediata del Producto Interior Bruto catalán superior al 25%.
  4. Fuera de la Eurozona
    Como El Salvador, que en 2001 eligió sustituir el colón por el dólar norteamericano, podrían seguir usando el euro para tratar de estimular el crédito y la inversión pero sin el respaldo del Banco Central Europeo si necesitan liquidez y sin instrumentos de política monetaria.
  5. Se acaba la libre circulación de trabajadores
    Los catalanes, además de perder el derecho de libre circulación de trabajadores, también perderían un derecho asociado: los familiares de los trabajadores dejarían de poder residir y trabajar en el país con independencia de su nacionalidad y sus hijos perderían el derecho a ser admitidos en la enseñanza general y la formación profesional en las mismas condiciones que los hijos de los trabajadores nacionales de ese Estado.
  6. Pierden la garantía de los depósitos bancarios
    La pertenencia a la Unión Europea también sirve para garantizar los ahorros de los ciudadanos europeos. La normativa comunitaria garantiza los fondos de las cuentas bancarias hasta un importe de 100.000 euros, que en algunos países es incluso superior.
  7. Pérdida de los fondos y ayudas europeas al desarrollo
    Desde que España forma parte de la Unión Europea, Cataluña ha recibido, junto con las Islas Baleares, más de 9.500 millones de euros de los fondos europeos, principalmente el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), el Fondo de Cohesión y el Fondo Social Europeo.
  8. Pérdida de la protección consular
    De declararse Cataluña independiente, además de tener que hacer frente a la creación de una red diplomática y consular propia con la enorme carga económica que ello supondría y las limitaciones a las que se vería sometida frente a la española -que está presente en cerca de 120 países-, el territorio además perdería otra gran ventaja que sí tienen los miembros de la Unión Europea: la protección consular, establecida por el artículo 20 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.
  9. Adiós al colchón de los rescates
    Abandonar el paraguas de la Unión Europea también implica quedarse sin la red de seguridad que supone el sistema de salvaguardas del euro.
  10. Sin protección financiera.
    Cataluña, que este año ha pedido 9.300 millones al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), (que se suman a los 5.400 del año pasado), es de lejos la comunidad autónoma que más se ha beneficiado de este mecanismo.
  11. Sin derecho a voto en las municipales de otros países
    Los catalanes afincados en ciertos países perderían el derecho de votar en las municipales y quedarían sujetos a la regulación que cada Estado fije para los extranjeros no comunitarios.
  12. Pérdida de derechos del viajero
    Desde las compensaciones para casos de denegación de embarque, cancelación del vuelo y retrasos de más de 3 horas, con compensaciones que van de los 250 euros a los 600 o la llegada al destino por medios «alternativos equiparables».
  13. Se acabaron los programas de formación e investigación
    En materia educativa y formativa, Erasmus es el programa europeo por excelencia. De hecho, según los últimos datos de la Consejería de Economía y Conocimiento de la Generalitat, 3.766 universitarios catalanes obtuvieron dicha beca en el curso 2011-12, un número que ascendió a los 4.032 el año anterior.
  14. Adiós a las ayudas a la financiación de las pymes
    Actualmente, la UE ofrece ayudas a las pequeñas y medianas empresas a través de subvenciones, préstamos y programas y servicios de apoyo empresarial. Un tejido empresarial sumamente importante para Cataluña, ya que las pymes suponen alrededor del 90% del total de empresas catalanas.
  15. Fin de las facilidades para comprar, extracción de dinero y apertura de cuentas bancarias
    Los catalanes, como cualquier otro ciudadano de la Unión Europea, tienen garantizados por la legislación comunitaria el pagar el mismo precio al comprar productos y contratar servicios que los residentes locales en cualquier país miembro, derecho que se perdería si el territorio se escinde.
  16. Pérdida de las instancias finales de protección
    La normativa europea contempla la posibilidad de que los ciudadanos de la Unión puedan plantear quejas, peticiones o preguntas al Parlamento Europeo, incluyendo posibles irregularidades o violaciones de derechos cometidas por Estados o instituciones públicas. Además, también existe la opción de presentar una queja ante el Defensor del Pueblo europeo relativa al mal funcionamiento de una institución o malas prácticas administrativas.
  17. Pérdida de influencia a nivel mundial
    La secesión de Cataluña de España y de la Unión Europea implicaría la salida inmediata de la Organización Mundial de Comercio, la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el resto de organismos supranacionales a los que pertenece nuestro país. Cataluña dejaría de tener representación en el Parlamento Europeo -donde actualmente cuenta con tres eurodiputados, Ramon Tremosa y Salvador Sedó (CiU), Raül Romeva (ICV) y Ana Miranda (BNG, en representación de ERC)-, uno de los órganos legisladores más poderosos del mundo.