Javier Barraycoa desgrana en La Gaceta todos los detalles de la enésima afrenta del Ejecutivo, y del Simposio.

El próximo viernes arrancará en Barcelona el IV Congreso de Catalanidad Hispánica, que organiza la plataforma Somatemps. En esta edición el lema es La construcción de las identidades nacionales: el caso de Cataluña.

La Gaceta conversa con el sociólogo y politólogo Javier Barraycoa (Barcelona, 1963), uno de los fundadores de esta entidad, promotor de estos simposios, y uno de los ponentes, que revela un dato que no deja indiferente: El Gobierno les ha negado un reciento para celebrarlo. Y no es el primer desprecio que les hace el Ejecutivo del PP. Recordemos que la reunión que solicitaron a principios de marzo a Soraya Sáenz de Santamaría sigue sin fecha, y que ante el ninguneo llevan tres miércoles alzando la voz ante la Delegación del Gobierno en Cataluña advirtiendo qué pondría fin al procés.

Entre las medidas que estiman se encuentra la aplicación la inmediata intervención de Cataluña y la aplicación del artículo 155 de la Constitución. 

No obstante, lejos de achicarse, estos defensores de la unidad de España se alzan con más coraje. Finalmente, el Congreso tendrá lugar en el Hotel Catalonia de la Ciudad Condal, ubicado junto a la Plaza de Cataluña.

Otros prestigiosos historiadores que participarán son Ricardo García Cárcel y Jordi Canal, además de ensayistas de prestigio como Jesús Laínz. En esta ocasión, han querido contar, además, con historiadores noveles que en el futuro serán “los verdaderos renovadores de la historiografía en Cataluña”.

Javier Barraycoa también revela que en el simposio proyectarán un adelanto de un vídeo que están produciendo sobre ‘La verdadera historia de ERC’. Avanza que “para mucha gente que no conoce la historia de este partido será impactante”. Impactante también son los datos que este sociólogo e historiador catalán destapa en su obra Los (des)controlados de Companys, y que desgranó en La Gaceta. Puede conocerlos pinchando aquí.

El simposio será clausurado el domingo con la intervención de representantes de asociaciones resistentes al nacionalismo. Culminará con un ágape de hermandad para homenajear a un sacerdote que está siendo perseguido en Cataluña por decir simplemente la verdad. Es el caso del padre Custodio Ballester, párroco de Hospitalet de Llobregat, cuyo calvario ha abordado este diario en diversas ocasiones. Puede conocer el drama de Don Custodio pinchando aquíaquí y aquí.

Recientemente, también se ha llevado a cabo una recogida de firmas en apoyo al padre Custodio en la que se pide al monseñor Juan José Omella y a la Conferencia Episcopal Tarraconense que defiendan al padre. Les reclaman apoyo a este hombre que “está siendo señalado y acusado por los medios civiles y políticos por predicar el Evangelio, como en su día fue perseguido San Juan Bautista”.

¿Y qué persiguen en Somatemps con estos congresos?

Javier Barraycoa afirma que en Cataluña la libertad de pensamiento ha quedado prácticamente extinguida, al menos desde instancias administrativas y políticas, y por tanto existía la necesidad de crear un foro público de debate sobre las manipulaciones del nacionalismo. En estos simposios han ido congregando a los académicos catalanes silenciados y han “dado voz a la disidencia frente al pensamiento único impuesto por el ‘régimen’”.

El primero de ellos tuvo lugar en Ripoll (llamada la cuna de Cataluña), el siguiente en Gerona y después Tortosa. En el anterior, titulado ‘El Pancatalanismo: teoría y praxis’, se destapó cómo miente y dilapida el separatismo catalán. Por ejemplo, alertaron de que mientras la Generalitat no pagaba a las farmacias destinó a Acció Cultural del País Valencià 670.000 euros para la hipoteca de su sede, y otros 250.000 euros para “actividades culturales durante 2014.

Así las cosas, no es de extrañar que no cuenten con los favores de la Generalitat. En este sentido, recordemos que el pasado jueves se aprobó una moción, impulsada por la CUP -con los votos de la formación anticapitalista y de Junts pel Sí- que establece que dejen de recibir subvenciones todos aquellos medios de comunicación privados que se nieguen a hacer publicidad institucional del referéndum secesionista previsto para el 1 de octubre.

Barraycoa afirma al respecto de la muerte civil que padecen por orden de la Genetalitat que el Govern “prefiere tirar dinero a espuertas manteniendo una red clientelar de historiadores conversos al nacionalismo”. Indica que todo esto se hace sin tapujos y que las subvenciones de esos congresos muchas veces salen directamente de la Presidencia del Gobierno Regional.

Explica que “también es bastante doloroso ver cómo se subvencionan a unos descerebrados como Víctor Cucurull -fundador y exsecretario “nacional” de la Asamblea Nacional Catalana- y compañía y su Institut de Nova Història. “Que se atrevan a decir que Santa Teresa de Jesús era catalana y encima reciban dinero público por ello clama al cielo”, Otras tesis del Institut de Nova Història son que Colón y Cervantes eran catalanes de ‘pura cepa’.

No es más que propaganda e intoxicación nacionalista que produce risa para los leales a España, aunque también se da el caso de que desde la mitología, los imaginarios y las falsas interpretaciones de la historia se pueden crear sentimientos colectivos antinaturales”.

Por otra parte, Barraycoa manifiesta que precisamente el hecho de no tener ningún tipo de subvenciones les permite tener la libertad de espíritu para decir la verdad, o al menos para buscarla sin tener que vender su alma. “No recibir subvenciones no es traumático, sino liberador. Hay cosas que duelen mucho más”, apostilla.

Preguntado por qué cosas pueden dolerles más en Somatemps informa de que para este Congreso habían solicitado los espacios del Archivo de la Corona de Aragón, situado junto a la Catedral de Barcelona, que dependen del Ministerio de Cultura y éste tiene la obligación de cederlo gratis para actos.

Cuenta que comprobaron que estuviera libre esos días y pidieron permiso, pero que se les denegó alegando que estaba ocupado. “Si un organismo del Estado español es incapaz de “mojarse” en estos temas, luego el Gobierno de España no puede exigir fidelidad a los catalanes que estamos intentando luchar contra las manipulaciones del nacionalismo”, sentencia indignado

“Es increíble, pero cierto”, apostilla con gran pesar, y subraya que “todos los males que le advengan a España por la crisis política gestada en Cataluña sólo tienen unos responsables directos y no están en Cataluña precisamente”.

¿Y por qué el Congreso se denomina de Catalanidad Hispánica?

Este promotor de Somatemps explica que ni creen en el centralismo, ni en el separatismo, ni en el autonomismo y que consideran que la Historia es buena maestra para la política y que el respeto a la diversidad (sin necesidad de mediad las autonomías como microestados centralistas) es fundamental para la unidad de España.

“La Catalanidad, así lo hemos definido en nuestros documentos fundacionales, es una de las formas de vivir y concretar la Hispanidad. Todos los pueblos de España han encontrado la forma de encarnar la Hispanidad. La catalana no es ni mejor ni peor, sino perfectamente complementaria y enriquecedora. Sin Cataluña, España moriría. Por eso, los que odian España tienen puesta su fijación en el proceso separatista. Pero no nos referimos a una muerte económica o administrativa (como defienden las tesis liberales); hablamos de algo más profundo, hablamos del alma de lo que se llamó siempre Las Españas”, detalla.

Contra las falsedades secesionistas

La plataforma Somatemps -Estamos a tiempo-, se gestó con el objetivo derefundar la historiografía catalana basada en investigaciones académicas y no en motivaciones políticas, y tener una presencia activa en el espacio público como forma de concienciar a la sociedad catalana sobre la manipulación histórica del nacionalismo.

Se gestó en noviembre de 2013 en Santpedor (Barcelona), pero se constituyó formalmente el 26 de abril de 2014 en Poblet (Tarragona). La integran personas profundamente catalanas, la mayoría catalanohablantes, entre las que hay historiadores, filólogos, abogados, profesores, economistas, y miembros de distintas ramas profesionales, hartas de que el nacionalismo llevara la iniciativa y fuese una apisonadora.

Somatemps reivindica “que haya ambientes abiertos de diálogo, de investigación, y que no te silencien por denunciar las tesis de la historiografía nacionalistas, como está ocurriendo. También está pasando que “en muchas librerías la distribución de determinados libros esté prohibida”, como ocurre con sus obras. Pero sobre todo, Somatemps quiere “que los medios públicos y el sistema educativo deje de ser una maquinaria de adoctrinamiento”.

Los interesados en asistir al Congreso o a la clausura-homenaje, pueden contactar con Somatemps en este correo: secretaria.somatemps@gmail.com