El Exilio Cataluya 1

En los reportajes de TV3 sobre el exilio de los catalanes tras las llegadas de las fuerzas nacionales, se suelen utilizar cifras del estilo que más de 200.000 catalanes huyeron al exilio, otros hablan de 300.000. La cifra real debe ser difícil de calcular, pero si atendemos a historiadores reconocidos (entre incluso los nacionalistas) como Borja de Riquer o Joan B. Culla la cifra rondaría entre 60.000 y 70.000 (véase el Vol. VII de la Història de Catalunya, dirigida por Pierre Vilar).

Por mucho que se diga ahora, la entrada de las tropas nacionales fue tomada por muchos catalanes, incluso partidarios de la República, con un alivio. El cansancio, las privaciones, el sentimiento de lo inevitable, llevaban a muchos desear el final de la Guerra, aunque fuera con una derrota Todo ello sin contar con los que recibieron con entusiasmo a las fuerzas nacionales. Quizá un testimonio más que significativo es el del socialista José Recasens, hermano de los banqueros propietarios del Banc de Catalunya. En sus memorias, tituladas Vida inquieta. Combat per un socialisme català (1985), refiere este sentimiento:

“Por fin, hoy -28 de enero de 1939- ha llegado a este pueblo pintoresco –el Figaró- las tropas nacionales. Los esperábamos con ansia. Han hecho su entrada triunfal hacia las dos de las tardes. Nos han hecho cenar tarde, pero no nos ha dolido ni poco ni mucho, porque el acontecimiento nos ha satisfecho más que la mejor de las comidas. Lo he de declarar sinceramente: hasta incluso yo que tenía dos hijos en las filas del Ejército republicano, que he combatido implacablemente el fascismo, que he sido enemigo indomable del militarismo y de las revueltas militares, estaba anhelando, esperando aquel momento”.