La tarde del 23 de abril, Diada de Sant Jordi, diversas carpas de Vox en Cataluña fueron vandalizadas por grupúsculos de violentos. Agradecer a Mònica Lora, Diputada en el Parlament, que rompa el silencio ante un fenómeno, que lejos de ser un hecho aislado, se repite y cronifica como estrategia de imposición ideológica.

Lo más importante y, antes de nada: ¿Cómo se encuentra? ¿Cómo se encuentran el resto de militantes?
Nos vamos recuperando día a día. Sufrimos numerosos golpes durante la agresión defendiendo la carpa que Vox instala, como cada año y junto al resto de partidos del consistorio, en la Riera de Mataró. Y sí, otros compañeros, como Judith, también concejal en el Ayuntamiento de Mataró, recibieron una lluvia de patadas, llevándose la peor parte. Otra militante del partido se cortó el dedo después de que un radical rompiera un jarrón donde teníamos expuestas las rosas.
¿Qué ocurrió el 23 de abril?
Un grupo organizado y conocido de radicales decidió reventar un día tan simbólico como Sant Jordi a través de la violencia. Fuimos increpados, rodeados y, finalmente, agredidos simplemente por estar en la calle con una mesa informativa con rosas y libros. También llegaron a romper por completo la carpa. Quedó demostrado que son unos salvajes y unos impresentables. Y no solo eso, sino que son unos cobardes y agresores de mujeres; esto hay que decirlo alto y claro. Es intolerable que en un Estado de Derecho se puedan producir agresiones de esta magnitud, que no son nuevas y que no van a desaparecer, porque se encuentran en el ADN de determinadas formaciones políticas y grupúsculos pseudopolíticos. Así llevan cincuenta años de impunidad y superioridad moral, justificando una violencia que parece no tener consecuencias ni policiales ni judiciales.

3. ¿Quién se encuentra detrás de estas agresiones coordinadas?
Detrás de esta estrategia de coacciones, hay sectores radicales que llevan tiempo señalando y justificando la violencia contra quienes no pensamos como ellos. Concretamente Maresme OJS (Organización Juvenil Socialista del Maresme). Y no es la primera vez que nos atacan; ya lo hicieron hará un año en una carpa que teníamos en el barrio de Los Molinos, en Mataró. Cuando se alimenta ese clima desde determinados ámbitos y partidos, lo que ocurre en la calle es la consecuencia directa. No es casualidad.
4. ¿Algún diputado del Parlament se ha solidarizado?
He podido sentir el silencio y la complicidad con los agresores, y eso también es significativo. Algunos sí han mostrado apoyo a título personal, y se agradece, pero echo en falta una condena clara y pública desde el Parlament. La violencia debería condenarse siempre, venga de donde venga.
¿Dónde se encontraban los Mossos?
La presencia policial fue nula. Eso permitió que la situación escalara más de lo que debería. Lo mínimo exigible es que se garantice la seguridad de cualquier ciudadano, y ese día no fue así. Avisamos a la policía y, aun así, tardaron veinticinco minutos. La Policía Local ni apareció; ni tan siquiera el jefe de la local ha contactado con nosotros tras lo sucedido. Hay que ecordad que dos de las personas agredidasm somos concejales electas del Ayuntamiento de Mataró. Los Mossos sí llegaron, pero muy tarde. De haber llegado a tiempo, se hubiera podido evitar la agresión.
Categorías:ENTREVISTAS, SUPREMACISMO
Deja un comentario