Diario de campaña de un soldado catalán


El libro de Ignacio Yarza fue escrito, originalmente, en pequeñas libretas. Allí, el autor, dejó reflejado su devenir diario: impresiones, maniobras, ataques, muertes, y un largo etcétera de cosas más. Finalizada la guerra siempre explicaba sus batallitas. Un día sus hijos le comentaron que las escribiera. No era un escritor profesional pero, sabía muy bien lo que quería contar. Así pues, ni corto ni perezoso, y con la ayuda de esas libretas, escribió estas memorias. Puede afirmarse que Ignacio Yarza escribió éste diario de campaña para su familia, para dejarles testimonio de lo vivido durante la guerra civil. El destino ha querido que esa obra familiar sea hoy conocida por todos. La pretensión de la obra es dar a conocer unas vivencias, que son el reflejo de otras muchas vidas que vivieron esos difíciles años. Todas estas pequeñas historias, anónimas en su mayoría, fueron parte de una historia que conocemos como guerra civil. Gracias a éste libro se descubrirán aspectos que siempre quedan excluidos en los libros de historia. 

El libro se inicia con un Preámbulo, en el cual, nos describe la evolución que experimentó Barcelona desde el 19 de julio de 1936 hasta el 24 de julio de 1936. Asimismo nos explica cómo vivió esos meses y cómo se incorporó al ejército republicano. 

La primera parte describe el paso del Ebro por parte de las tropas republicanas, 24 y 25 de julio de 1938, continúa con la estabilización del frente, 2 de agosto, a lo largo de la línea de Mequinenza-Fayón-Villalba de los Arcos-Bot-Cherta; la caída de Mequinenza y Fayón, 7 de agosto; la pérdida de la Sierra de Pándols, 10 de agosto; finalizando ese día su colaboración con el ejército republicano al desertar junto con cuatro compañeros. 

La segunda parte es el paso de Yarza al Ejército Nacional. Esta parte está marcada por su estancia en campos de prisioneros y de concentración. Primero como prisionero de guerra en Caspe y Zaragoza; y después en el campo de concentración de Santa Ana en León. Allí obtuvo los avales necesarios, gracia a su tío de Tolosa, para incorporarse al Ejército Nacional. 

En la tercera parte Yarza es trasladado desde León a El Ferrol, para incorporarse al Regimiento de Infantería Mérida número 35. Del El Ferrol son destinados a Zaragoza, para incorporarse al 9º Batallón de la 82 División gallega, pero no llegan a su destino, sino que son llevados a Batea. Allí se presenta voluntario y se incorpora a la Compañía de Ametralladoras del 3 Batallón de Montaña Sicilia número 8, IV División de Navarra. Tomó parte en la gran ofensiva sobre Cataluña; en la ruptura del frente por la cabeza de puente de Serós, (Lérida), prosiguiendo el avance por las provincias de Tarragona, Barcelona y Gerona, hasta alcanzar la frontera francesa de Portbou, en donde se dio por terminada la ofensiva con la total liberación de Cataluña. 

En la cuarta parte, la Compañía de Ametralladoras del 3er. Batallón de Montaña Sicilia, se trasladó a Palamós, embarcando dirección Tarragona. Allí el autor vio por primera vez al General Franco. De Tarragona a Zaragoza, Salamanca, Plasencia de las Armas, Navalmoral de la Mata (Cáceres). La misión era tomar parte en la última ofensiva para entrar en Madrid. Pasaron por Toledo, Ciudad Real y, en esa ciudad, se dio la noticia que la guerra había terminado. Tras una breve estancia en Orihuela, se trasladó a Madrid, para tomar parte en el desfile de la victoria, celebrado en Madrid el 19 de mayo de 1939. 

Así pues, la obra de Ignacio Yarza nos aporta la visión de los acontecimientos que vivió durante dos años de su vida. Sin apasionamientos políticos, evoluciona, día a día, en lo que significó la Guerra Civil para un joven de 19 años que, de la noche a la mañana, se encontró inmerso en una batalla, en la cual no había pedido tomar parte, y sobre la cual tenía una visión muy particular. El relato es ágil y ameno, lo cual permite al lector introducirse dentro la historia y vivirla a medida que va evolucionando el relato. La mordacidad, la ironía, el dramatismo y el cinismo, expresado a lo largo de la obra, no desvirtúan el horror de los hechos vividos por el protagonista, todo lo contrario. La fina pluma de Ignacio Yarza consigue extrapolar el sufrimiento y el horror vivido durante la Guerra Civil. 

Es, en definitiva, uno de los muchos relatos que se han escrito sobre nuestra guerra civil. Ninguno de ellos desvirtúa la guerra. Al contrario, cada uno de ellos nos ayuda a humanizarla y a verla de una manera diferente. La guerra no es sólo estrategias y batallas. También existe vida cotidiana. Es necesaria esta vida cotidiana para no acabar loco delante de tanto horror y de tanta muerte. También está llena de reflexiones, de preguntas, de dudas. Los principios aprendidos desde la infancia se refuerzan en circunstancias tan extremas como las descritas en el libro. Todo esto, junto con las operaciones militares, lo encontraremos en éste libro de Ignacio Yarza que es, simplemente, la vida de un soldado catalán en la guerra de España.


Cesar Alcalá. www.arbil.org



YARZA, Ignacio: Diario de campaña de un soldado catalán (1936-1939). Editorial Actas. (Madrid, 2005). 338 páginas.

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