Los mártires de Sant Feliu, asesinados bajo el mandato de Companys


 

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Colegio de los “Padres” de Sant Feliude Llobregat

 

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P. Teodoro

El Padre Teodoro (Cirilo) Illera del Olmo encabeza la causa de los religiosos de la Congregación  de  San  Pedro  Ad  Víncula  y laicos  protectores. Nacido en Quintanillas  de Burgos en 1883, ingresó en la Congregación a  sus  18  años,  siendo ordenado  sacerdote en 1914. En 1931 era Consejero General. Al estallar la revolución era superior   de la comunidad de Sant Feliu de Llobregat. Las nuevas autoridades revolucionarias del pueblo les dijeron que,  dada  su  labor  social, nada debían temer, pero   el   P.  Teodoro, viendo por la noche el resplandor de los incendios de los templos de la vecina Barcelona, mandó a la comunidad  asumir  las  formas  del  sagrario  y  hacer ofrecimiento de sus vidas a Jesucristo Rey de los mártires.

 

Ante el Comité fue acusado de maltratar a los niños estirándoles de los pelos, pero muy tranquilo replicó que ello era  imposible, pues  al  ingresar  se  les rapaba al cero por motivos de higiene. Fue puesto en libertad. El 22 de julio, vestido  de  campesino,  con  un  saco  al  hombro  y  una  cesta  con huevos  y  melocotones,  marchó  por  los  montes  a  auxiliar  a  sus  hermanos  de congregación  en  Barcelona.  Al llegar vio al Asilo Durán  ocupado por los milicianos y  fue  a  casa  de  su  hermano  Vicente,  quien  le  insistía  en  que  se quedase  allí,  pues  su  vida  peligraba  en  Sant  Feliu,  mientras que en  Barcelona pasaría desconocido.

cárcel
Cárcel de Sant Feliu

Cuenta su  sobrina  que  le  respondió  que su  puesto  estaba  junto  a  sus  hermanos, pasase  lo  que  pasase,  y  que  entonces Vicente le dijo: “Teodoro, al menos quítate la  medalla  que  llevas  al  cuello,  pues si te la ven te van a matar”, a lo que respondió: “No, así sabrán que soy cristiano, y si me matan en el monte, no quiero morir como un perro”. Al volver a  Sant  Feliu  el  domingo  26  de  julio  unos  vecinos  le  advierten  que  no fuera al colegio, pues había sido invadido por los milicianos, pero les responde que debe atender a los niños. Es reconocido y lo llevan a la cárcel, donde halla a otros cinco religiosos  de  la  comunidad.  Dos de  ellos,  los  más  jóvenes,  los  hermanos Ángel y Faustino, fueron liberados gracias a que vino a Sant Feliu el luego mártir Gregorio  Díaz,  quien  con  su  carnet  de  tranviario  de  la  CNT, convenció a los del Comité de que no eran curas sino simples estudiantes. A media  noche  del  26  de  julio milicianos  del  Comité  de  Molins  de  Rei, mandados por Manuel Marín, que controlaba toda la comarca, llegan a la cárcel de Sant Feliu y obligan a los guardias a que les entreguen a los detenidos. Los suben a un camión que atravesando Pallejá se detiene en “la Roca del Drac”, en la  orilla  del  rio  Llobregat  donde  el  agua  estaba  estancada.  Les ofrecen la libertad  si  apostatan,  pero  el  Padre  Teodoro  encabeza  el  grito  de ¡Viva  CristoRey! y sus voces fueron apagadas por el fuego de los fusiles que les llevaban al Cielo. Eran las tres de la mañana del 27 de julio de 1936.

 

A primeras horas de la mañana un labrador descubrió los cadáveres y avisó al ayuntamiento. Se personaron el juez, el médico y una patrulla de milicianos de Pallejà.  El médico comprobó que  una  de  las  víctimas,  el hermano Joaquín José,  aún  respiraba  y  que  sus  heridas  no  eran  de  muerte,  por  lo  que  quiso ponerle una  inyección  para  reanimarle,  pero  los  milicianos  se  lo  impidieron. Uno de ellos lo arrastró hasta  un  charco  y  poniéndole  un  pie  en  el  cuello  le sumergió la cabeza en él hasta que el mártir murió ahogado.

Los otros tres mártires de Pallejà son:

 h4El Hno. Joaquín (Jacinto) Gómez Peña. Nacido en 1895 en Campino (Burgos) ingresa en la Congregación a sus 15 años. Tras hacer el servicio militar  profesa  en 1922, siendo destinado a la casa de Barcelona. Tras el asalto del 19 de julio se refugia en Sant  Feliu  donde  la noche  del  26 es detenido  con  los  restantes religiosos  por  una  patrulla  de  Molins de  Rei y llevado a Pallejá donde fueron todos fusilados.

h2El Hno. Máximo (José) Franco Ruiz. Nacido en 1906 en Sotrajero (Burgos), el mayor de catorce hermanos, ingresó en la Congregación a sus 19 años, profesando en 1927 en el Asilo Durán de Barcelona, pasando luego al centro de Sant Feliu, donde fue detenido el 26 de julio, sufriendo martirio junto a sus hermanos de Congregación al día siguiente en Pallejà.

h3.pngEl Hno. Joaquín José Puente González. Nació en 1915 en San Andrés de Montearados (Burgos) iniciando su noviciado en 1934 en Marsella. Destinado al Asilo Durán de Barcelona, al ser asaltado el 19 de julio logra   huir y refugiarse en casa amiga. El día 26 se llega a Sant Feliu y es detenido con el resto de la comunidad y otros religiosos de Barcelona allí refugiados. Fue fusilado al día siguiente en Pallejá junto al río Llobregat. Según testigos no le dieron el tiro de gracia, y su agonía  se  prolongó  a lo  largo  de  cuatro  horas hasta que al recoger los  cadáveres  un  miliciano  le  vio aún con vida, y le sumergió la cabeza en un charco del río hasta darle muerte.

Fuente Hispania Martyr

2 comments

  1. He conocido un necio que afirma que todo esto ocurrió “por culpa de Franco”…más que necio creo que es un cinico…me gustaría saber que opina un tal Miquel de estos hechos

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