Informa esdiario.

De los cinco canales públicos de la televisión pública catalana, TV3, tan solo el de las noticias 24 horas ha tenido un “hueco” para la histórica manifestación de Barcelona que ha cosechado un rotundo éxito.

A las diez de la mañana, cientos de personas convocadas por asociaciones contrarias a la independencia de Cataluña se han concentrado también frente al cuartel de la Guardia Civil de Travessera de Gràcia para agradecer a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado su actuación para impedir el referéndum del 1 de octubre, suspendido por el Tribunal Constitucional.

Pero todo el protagonismo en los momentos de la manifestación se lo ha llevado la televisión pública catalana, TV3 -que pagan todos los catalanes y españoles con sus impuestos- y que, una vez más, se ha puesto al servicio del independentismo con su potente maquinaria propagandística. Desde la televisión catalana se ha transmitido, sin pudor aparente, a los televidentes que la manifestación estaba organizada por la Falange y en nombre de José Antonio Primo de Rivera.

En un discreto despliegue, la televisión ha birlado a los espectadores planos generales para evitar dar una dimensión real del poder de convocatoria y asistencia a la manifestación. En su lugar, emitían imágenes de ancianos y “personas feas”, como están denunciando a ESdiario y a otros medios de comunicación los televidentes, con insistentes planos de agentes de la Policía Nacional.

En contraste a ello, la prestigiosa televisión estadounidense CNN ha conectado en directo en numerosas ocasiones con las calles de Barcelona, emitiendo unos planos aéreos que han ridiculizado lo que cuentan desde la televisión del régimen independentista: decenas de miles de personas forman una marea roja y gualda en las calles de la ciudad Condal. Un contraste que no ha pasado desapercibido y que comienza a ser muy comentado en las redes sociales.

Los propios asistentes a la manifestación, que iban recibiendo noticias de la “no” cobertura y la manipulación de la televisión catalana, comenzaban a entonar gritos de “¿Dónde está TV3, dónde está TV3?”.