La secesión de Cataluña como disculpa para una reforma «constitucional» antiespañola


Constitucion_de_1978.jpg

por Javier Mª Pérez-Roldán y Suanzes-Carpegna

Los mismos de siempre, los partidos sedicentemente democráticos, nos quieren engañar de nuevo. Y es que el problema actual de Cataluña es más sencillo de lo que parece: algunos españoles (que dicen ser solo catalanes) han ocupado instituciones oficiales españolas (de ámbito catalán) no para secesionarla, sino para abrir un nuevo proceso constituyente para oficializar por vía constituyente un 15-M monumental que incluso pueda servir de modelo a otros países occidentales. Quieren vencer, pues, con esta tramoya secesionista, la resistencia de la mayoría social de España a que se diluya su identidad nacional.

Y es que ambas partes, el gobierno de la nación y el gobierno autonómico de Cataluña, han tensionado la situación al máximo para colocar a España al borde del abismo. Piensan que así será más fácil camuflar bajo la apariencia de medicina lo que es veneno, pues los españoles, que se han visto al borde de la ruptura nacional, respirarán con alivio si se los ofrece una solución, aunque pase por aceptar un nuevo bodrio constitucional. Y a todas estas, la Unión Europea contenta, pues a los euroburócratas no les importa nada la integridad nacional (más bien al contrario, les interesa la confusión de las identidades europeas), importándoles solo la permanencia de los territorios europeos (bajo la bandera nacional que sea) en el euro. Y esta vía del diálogo para acabar en un nuevo pacto constitucional les viene bien, pues supondría el mantenimiento de España y de la nueva realidad estatal catalana en la zona euro, pudiendo, además, exportarlo como ejemplo de solución para otros movimientos secesionistas en otros países de la unión. Lógicamente, todo esto será posible solo si los españoles, que llevamos años ejerciendo de incautos, vemos como única salida el diálogo.

La jugada es perfecta, pues han comprometido hasta al Jefe del Estado, don Felipe de Borbón, en su enredo. Y es que públicamente, con su Mensaje del 3 de octubre, inusitadamente firme (y manifiestamente contraria a la postura mantenida por los dos principales partidos: PP y PSOE), le han dejado fuera del nuevo juego del diálogo, pues pidió resolución en la aplicación de la legislación vigente con expreso rechazo de la vía dialogada y del pacto. Por tanto, ha incurrido en el mismo error que su bisabuelo Alfonso, que voluntariamente se exilió para pagar su pecado de haberse inmiscuido en la vida política concreta al apoyar un gobierno fuerte en la figura de Primo de Rivera. Si el padre, don Juan Carlos, en su mensaje en la noche del 23-F dio fin a la Transición afianzando la Constitución del 78; el hijo, don Felipe, ha dado fin a la vigencia del texto constitucional con su mensaje del 3 de octubre.

No vamos a entrar en el debate histórico del origen del 23-F, sin bien conviene señalar que muchos lo consideran como un autogolpe (que acabó en contragolpe) que debía permitir encauzar la turbulenta situación del momento. Pues bien, pensamos también muchos que el 1 de octubre fue igualmente otro autogolpe para encarrilar la deseada reforma constitucional. Si en aquella ocasión muchos implicaron a don Juan Carlos, en esta parece fuera de toda duda que don Felipe de Borbón ha sido ajeno al juego tras las bambalinas.

En cualquier caso la reforma constitucional que se pretende tiene varios objetos, si bien pueden que no todos se alcancen, lo que dependerá grandemente de la actitud más o menos resignada del pueblo español. El primero de estos objetivos es la proclamación de la República, que utilizará como disculpa la «intolerable» intromisión de don Felipe de Borbón en el «problema catalán» así como su origen franquista por la «instauración» dinástica no votada por los españoles. El segundo de ellos será la supresión de todo trato supuestamente preferente a la Iglesia Católica, obligando el cambio constitucional a revisar, por incompatibles, los acuerdos vigentes con la Santa Sede. La propia Iglesia Española, con su indefinición a lo largo de estos últimos años, y muy concretamente en el reciente proceso secesionista, ha perdido claramente el respaldo de una parte no confesional de la población que la apoyaba como garantía institucional que era.

El tercero de los objetivos será claramente dar rango constitucional a los llamados «derechos de tercera generación», es decir, el derecho de autodeterminación, así como otros derechos anejos, como el derecho a la paz, a la coexistencia pacífica (con la reducción aún mayor del papel, ya exiguo, de la milicia en la vida nacional) y a la justicia internacional. Si pueden, darán rango constitucional, con un incremento de su virulencia, al supuesto «derecho la memoria histórica».

Y finalmente, se dará entrada, en el nuevo texto constitucional, a los supuestos derechos LGTB y de género. Y ello a través no solo del reconocimiento constitucional del supuesto matrimonio gay o el derecho a «la múltiple identidad sexual»; sino muy principalmente a través del establecimiento de la educación pública obligatoria, suprimiendo la educación concertada y toda participación de los progenitores en la determinación de la educación de su descendencia.

Todo esto no es un ejercicio voluntarista conspiranoico, sino que se funda en datos objetivos inatacables: 1.- La paralización política actual del PP, incluso en contra de las aspiraciones de su numeroso electorado cautivo; 2.- La reciente dignificación, en todos los medios de comunicación de izquierdas, de la centralidad de derechas del PP, ofreciendo estos medios una imagen inédita en ellos del PP como única fuerza de derechas moderna y centrada; 3.- El cada vez mayor consenso mediático en la necesidad de no aplicar la ley a los comportamientos delictivos de los políticos secesionistas y su sustitución por un talante dialogante y de pacto.

Reflejo de todo ello es que todas las fuerzas políticas llamaron a la inacción a los patriotas que se lanzaron a las calles a defender España. No obstante, habiendo resultado inútil sus llamadas al orden, han obtado por otra vía de control: la de capitanear ellos la «furia española». Así se comprende la adhesión de algunos partidos a la manifestación convocada en Barcelona para el próximo 8 de octubre o la participación de algunos «versos sueltos» de sus partidos en la concentraciones patrióticas celebradas desde la inminencia del 1 de octubre hasta hoy.

Por eso el pueblo español debe actuar con criterio y no dejarse «pastorear» por estos falsos patriotas oficialistas que pretenden acallar la indignación nacional como acallaron aquel espontáneo espíritu de Ermúa, que surgió genuinamente del alma española cuando el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Rechacemos con silbidos y denuestos a todos los políticos profesionales que asomen por las manifestaciones y concentraciones patrióticas. Hagámosles ver, de forma ostensible, que ya no somos el pueblo anestesiado de estos últimos decenios y que hemos recuperado el pulso y los bríos de nuestros abuelos.

Y sobre todo, empeñémonos en sostener a las asociaciones y agrupaciones que desarrollan su actividad al margen de toda injerencia política. Es fácil distinguirlas: no reciben subvenciones públicas de ningún tipo y se empeñan en defender públicamente a la España multisecular, y no a una concreción histórica particular (casi accidental) como pudiera ser esa entelequia de la «España Constitucional» o la «España del 78». España nació mucho antes: como proyecto, en el Tercer Concilio Toledano (589), y como realidad histórico-política en tiempos de los Reyes Católicos. Realidad que se fue redondeando con la incorporación de Navarra, Flandes y demás dominios europeos y Portugal, así como los territorios americanos, africanos y asiáticos del Imperio Hispánico, territorios todos ellos, a excepción de Navarra, que perdimos, si bien continuaron su vida hispánica independiente.

Es el momento, pues, de la inquietud social, del activismo sin cuartel, de la resistencia social. Y en todas estas inquietudes debemos recordar a nuestros compatriotas que para salvaguardar la auténtica libertad civil no es suficiente la imposible separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), sino que el auténtico valladar de la libertad lo constituye el fortalecimiento de la soberanía social. Y es que los demagogos de toda laya (liberales, socialistas, comunistas, etc.) nos vendieron el espejismo de que la unificación de toda soberanía en la soberanía política nos daría la felicidad terrena. Y allí empezaron nuestros males, pues la soberanía política fragmentó la sociedad natural (o más bien las sociedades naturales), y asfixió, pervirtiéndolos, los centros neurálgicos de la auténtica libertad: la familia, el municipio, la comarca, la escuela y la Universidad, las organizaciones y colegios profesionales, etc. Debemos recordarles que la actual situación está motivada, muy principalmente, por la politización partidista de ámbitos que deberían haber quedado al margen de la misma. Por eso, debemos proclamar, a tiempo y a destiempo, QUE DEVUELVAN A LA SOCIEDAD EL PODER QUE INADVERTIDAMENTE NOS QUITARON Y QUE MANSA Y CONFIADAMENTE ENTREGAMOS SIN RESISTENCIA. Debemos ensañar, como un mandamiento imperativo para la supervivencia de nuestra libertad, que «la soberanía social es la que debe servir de contrarresto: y cuando esa armonía se rompe entre las dos, cuando no cumple sus deberes la soberanía política e invade la soberanía social, y cuando la soberanía social, invade la política, entonces nacen las enfermedades y las grandes perturbaciones del Estado. En un momento de verdadero equilibrio, cumplen todos sus deberes, y a las exigencias de la soberanía social corresponden los deberes de la soberanía política; pero cuando la soberanía política invade la soberanía social, entonces nace el absolutismo, y desde la arbitrariedad y el despotismo, el poder se desborda hasta la más terrible tiranía.» [Discurso de Vázquez de Mella en la sesión del parlamento, 18 de junio de 1907]

Recordemos siempre, como nos enseñó en Bando de Independencia de los Alcaldes de Móstoles (2 de mayo de 1808) que «no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son».

Así pues ESPAÑA EN PIE: desatemos la furia española contra quien pretende embridar nuestra libertad. Por nuestras Tradiciones, por nuestra tierra ¡Santiago, y cierra España!

 

 

14 comentarios

  1. Acertado artículo. Todos los políticos subidos en el aparataje a lomos de la nación parecen no tener más rumbo que el de agendas prediseñadas. No hay que ser muy listo para darse cuenta de la mediocridad de los personajes, los útimos en aparecer en escena superando ya la cutrez más absoluta. Cutrez y desfachatez bien sembrada por la telebasura y los medios de comunicación que suenan al unísono, eso de la pluralidad es un chiste.

  2. Desde el principio pensé que todo este invento de la independencia estaba guionizado desde arriba, para reforzar la institución de la corona. Como el 23-F, pero más moderno. Hasta las cargas policiales es posible que estuvieran pactadas… Yo ya no me creo nada del R78

  3. Desde el principio pensé que todo este invento de la independencia estaba guionizado desde arriba, para reforzar la institución de la corona. Como el 23-F, pero más moderno. Hasta las cargas policiales es posible que estuvieran pactadas… Yo ya no me creo nada del R78

  4. ¿Qué está pasando en Francia?

    Francia, que es una sociedad católica (y con una minoría protestante), está dominada por la masonería y el sionismo.

    ¿Cómo puede ser eso si es una “democracia”? La mayoría votaría catolicismo o, por lo menos, cristianismo. Está pasando lo contrario.

    ¿por qué?
    Justamente, porque la democracia es un timo.

    La masonería (y el grupo sionista que la controla) domina la política francesa de todos los partidos. Y ella, no en nombre de la masonería, de Israel, de su derecho a sacar privilegios particulares del Estado (contratos privados), lo hace en nombre del “laicismo” y de los “principios republicanos”

    Así, de esta manera tan tonta nos dominan.

    Y una vez en el poder, pueden hacer que que quieran para desestabilizar la sociedad francesa en su beneficio, como fomentar la inmigración musulmana; impedir que los católicos tengan los mismos derechos que los inmigrantes…etc.

    Si un gobierno no gobierna para la mayoría de sus votantes, eso no es democracia.
    Si una minoría, sea la masonería, el sionismo o lo que sea, gobierna un país, eso no es democracia.

    No es extraño, pues, que una vez alcanzado el poder se dediquen a estabilizarlo persiguiendo y anulando a los que se pueden oponer a ellos.

    Lo que no entiendo es en qué se benefician los franceses de todo este timo.

    Por eso, cuando los mismos estén usando los mismos trucos con nosotros, sería mejor ser precavidos y ver antes lo que han hecho en Francia, a ver si nos interesa o no; y si esas medidas se pueden cambiar en la próxima elección o no.

    Y ante todo, que no nos tomen por idiotas.

    El que hasta ahora les haya salido su plan a pedir de boca, eso no significa que a la larga vayan a triunfar; incluso si llenan Europa de musulmanes y estos superan a los cristianos.

  5. ¿Qué son los “privilegios de la Iglesia Católica”?

    La Iglesia Católica no tiene ningún privilegio.
    Simplemente es la religión mayoritaria de los españoles desde hace casi dos mil años.
    Es natural que eso aparezca de una manera o de otra en el vivir de cada día: no podemos dejar de ser hijos de quien somos al salir de casa.

    Si se refieren a la financiación de la Iglesia, no tiene ningún privilegio, sino que, como en Alemania, se utiliza la declaración de la renta para que aquellos que quieran dedicar dinero a esta religión -o a cualquier otra con la que el Ministerio de Hacienda tenga un convenio- reciban ese dinero.

    Habrá gente que piense que es una forma de financiación. Otros piensan que si no pagásemos tantos impuestos, que además solo sirven para que los políticos y funcionarios vivan a nuestra costa, cada cual financiaría su iglesia o llevaría a sus hijos al colegio que quisiese, porque ese dinero que ha ganado con el sudor de su frente no es robado por ningún político progresista para comprar votos.

    De todos modos, todo esto viene de la desamortización, que es el procedimiento ideado por los masones para apoderarse de los bienes de la Iglesia y de paso impedir que se financie.

    No sé por qué alguien tiene que robar a nadie nada.
    A mi no me gustaría que me robasen el coche o mi casa -mías porque las he comprado yo con el dinero que yo he ganado trabajando-. El que la Iglesia sea la Iglesia Católica no es motivo suficiente ni de robarla nada ni de perseguirla.

    Porque aquí está el meollo del asunto: se trata de hacerla desaparecer.
    Llevamos casi 3 siglos en que la masonería primero y luego el socialismo, el comunismo y el anarquismo están intentando destruir esta religión; y me pregunto el por qué.

    A parte de 3 guerras civiles, el fomento del latifundismo absentista y el atraso de la industrialización española, la destrucción del tesoro artístico español y la creación del clima que acaba en el pucherazo del Frente Popular y la posterior Guerra Civil, yo no veo en que nos vamos a beneficiar nosotros de la desaparición de la Iglesia Católica.Sí veo como los masones, los comunistas, los socialistas y los anarquistas se van a desaparición: la Iglesia Católica nos protege.

    Cuando decimos nos protege del Estado (para Chesterton esa era una razón esencial) nunca podemos olvidar que el “Estado” en sí, no existe; esto es. no hay un persona llamada Estado. Son los políticos y sus amos los que manejan el Estado a su conveniencia (eso, sí: en nombre de la nación, del proletariado, de la lengua perseguida…)

    ¿Vamos a permitir que un patán como Zapatero, que no sabe donde tiene la mano derecha, nos oprima, aunque sea en nombre del progreso, de la modernidad, del pujolismo, del laicismo, del viaje a la luna…?

    Naturamente que no.
    Ni siquiera sus amigos, que le conocen mucho mejor que nosotros le conocemos le permitirían eso.

    Necesitamos a la Iglesia Católica simplemente porque nos beneficia.

  6. ¿Qué tiene que ver la Constitución con lo que está pasando en Cataluña?

    Porque el problema nacionalista no lo va a arreglar un cambio de Constitución, que además va en la dirección prevista de Pujol parte del golpe de Estado era para forzar a Rajoy a concederle lo que exige -el referendum y la declaración de independencia era parte del chantaje si Rajoy no obedecía-

    No, no vamos a caer en la trampa: la Constitución no necesita cambiarse; lo que necesita es que se CUMPLA -como tiene que cumplirse cualquier otra ley, que para eso están-.

    Además, los problemas reales que tenemos: independentismo, yihadismo, colonización marroquí, falta de empresas, parasitismo social, corrupción, mal servicio de las administraciones públicas…etc no se arreglan con un cambio de Constitución, sino haciendo cumplir la Ley, que llevamos demasiados años permitiendo al Ladrón Pujol hacer de las suyas a cambio del voto en Madrid y que los políticos no gestionen los servicios públicos.

    Naturalmente si lo que de verdad se quiere es que las cosas funciones bien, no seguir por la misma senda que nos ha traído hasta aquí, solo que peor.

    Por cierto, que cuando Pablo Iglesias exige un cambio de Constitución, no es precisamente para que sea en nuestro beneficio, sino en el suyo: imponernos el mismo comunismo que Lenin impuso en Rusia y que causó millones de muertos.

    Seríamos idiotas de remate si le permitimos que arruine nuestra vida de una manera tan fácil y sin esfuerzo.

    La Constitución está muy bien como está.

    • La Constitución es el germen que se ha transformado en separatismo. Reformarla será para peor.
      Corporaciones, no constituciones!

  7. Hoy 8 de octubre en Barcelona se ha comprobado SCC manipulando a los manifestantes para que defendieran el régimen de 1978 que es el germen y alimento del separatismo. Vargas Llosa resucitando revanchismos de la memoria histérica. Borrell reivindicando una Unión Europea enemiga de las Patrias y antisocial que solo está contenta cuando ve a España en la miseria económica o política.
    Para aupar todo esto no nos hemos movilizado los Patriotas catalanes y españoles. Seguiremos luchando por España Una, Grande y Libre.
    Arriba España!

    • Y mientras Vargas Llosa criticaba a Franco (a qué viene hoy) y no sabía ni los nombres de los traidores Puigdemont y compañía, García Albiol, el del PP, metía la cabeza para chupar cámara. Borrell ondeando la bandera de la UE (qué pintaba hoy) y lanzaba un discurso mundialista pidiendo la eliminación de las fronteras de toda la Tierra, mandaba callar a la multitud cuando gritaban “Puigdemont a prisión” y pedía que comprásemos cava catalán. Lamentable.

  8. Aquí hay injerencia anglonorteamericana y la situación es enormemente compleja. Eso.explicaría la aparente inacción del gobierno. Es sólo aparente.
    El rollo del proceso constituyente viene sobre todo del psoe podemos que están trabajando para esta agenda del otro lado del Atlántico, son liquidadores. Mi idea es que en este momento el único partido que defiende la unidad es el PP

  9. La única solución a las crisis separatistas es que no se creen crisis separatistas.
    No es un galimatías, es lo que lleva sucediendo desde el siglo XIX, donde no hay un problema, vienen los intrigantes y lo crean para enfrentar, dequiciar e imponer sus oligarquías.
    España siempre.

  10. Lo que muchos esperábamos.
    La Unidad de España ni se vota ni se negocia!
    España Una, Grande y Libre!
    Arriba España!

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