Hemos enterrado la “Revolución de las sonrisas” y vamos a pasar a la de las “dentaduras postizas”, porque esto ya huele a tortas y bien dadas. Puigdemonty todos sus gaggets de Forcos y junqueros– nos han llevado a lo inevitable. Una trágica fractura social, de la cual sólo estamos en el principio.

Siempre me acusaron de pesimista cuando hace años relataba hacia donde iba la cosa. Pero vean como unos vecinos del popular barrio de Sant Pere y Sant Pau de Barcelona, espontáneamente echan a separatistas que estaban poniendo carteles. Este es un indicador claro de que el ambiente empieza a ser guerracivilismo. ¡Y hay responsables de esta desgracia que deberán pagarlo!

Por supuesto el periodista que comenta la noticia, no habla de vecinos sino de los “españolistas del barrio”. Olé tus … ¿dónde estudiaste periodismo? (àra no mandar a mis hijos)