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Pasear por las ramblas de Barcelona es una cita ineludible con la historia de la ciudad condal. Este boulevard colorista y florido alberga elegantes cafeterías con siglos de historia a sus espaldas. Si quieren detenerse en el espacio y en el tiempo y saborear la tarde no es mala opción el café de la Ópera.

Este local inicia su actividad restauradora a finales del siglo XVIII como Tasca-hostal punto de salida de los carruajes hacia pueblos de la comarca y otras ciudades como Zaragoza, Madrid, etc.

c2.jpgCon la llegada del ferrocarril, la difusión del tranvía y la inauguración en 1837 de lo que hoy conocemos como “Gran Teatro del Liceo”, modifica su actividad. Y así , a mediados del siglo XIX, se convierte en una afamada Chocolatería. De corte y estilo vienés. Con las típicas paredes de madera repujada adornadas con cristales y pinturas de corte clásico. Actualmente se conservan los espejos (colección única) y algunos vestigios de la decoración ,bajo los ornamentos actuales.

Algunos años más tarde, surge un nuevo cambio de orientación. Ahora como Café-Restaurante conocido con el sobrenombre de “La Mallorquina”. Uno de los locales más elegantes de la ciudad. Punto de encuentro de la aristocracia y alta burguesía barcelonesa.

c3.jpgA finales del año 1928, los antepasados de la actual propiedad adquieren el establecimiento y siguiendo la tendencia de la época se reforma en estilo “Modernista” aunque con ciertos matices neoclásicos. Inaugurado a principios de 1929.Y ya, como “Cafè de l´Òpera” no ha cesado su actividad desde entonces ni siquiera durante la Guerra Civil (en vida de su propietario). Hoy ,el local recientemente restaurado por el arquitecto Antoni Moragas, forma parte del patrimonio histórico de la ciudad.

Sin embargo, la auténtica historia del “Cafè de l´Òpera” no la hace su emblemática antigüedad, sino los clientes que como usted y durante generaciones, han escrito una página de la vida social y política barcelonesa. Desde el Rey Alfonso XIII a los anarquistas desde políticos a sindicalistas, desde intelectuales a bohemios, pintores, escritores, personajes de la farándula pasando por músicos, cantantes, etc. En una palabra, personas de diferentes países y culturas. Tres libros de firmas y cientos de anécdotas son notarios de la vida del Café.