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El sindicato mayoritario de la Guardia Urbana de Barcelona (Sepol) solicitó a la alcaldesa Ada Colau en julio pasado, un mes antes de los atentados de la Rambla, que dotase con armas largas a los agentes para hacer frente a la amenaza terrorista. Recordaba entonces que estaban en el nivel 4 de alerta terrorista. Un portavoz sindical confirma que no les han hecho ningún caso.

Los sindicatos de la Guardia Urbana de Barcelona han intensificado su beligerancia con Colau desde el atentado del 17 de agosto. Sepol subraya que la alcaldesa “ha conseguido desmotivar” a la plantilla. Insisten en que “ha demostrado un desconocimiento y un menosprecio preocupante” hacia las labores policiales. Ejemplo de ello:

-Permisividad con los manteros

-Directrices para proteger a los okupas en los deshaucios

-Creación de ficheros personales de los agentes

-Ahora, intenta eliminar la “Unidad de apoyo policial”

Y así un largo conjunto de desagravios.