estel_15_970x597

En la escuela pública de Aiguaviva se pueden ver dos banderas independentistas. No es el único caso, ni mucho menos, que estas propiedades del Estado (español) son bastión icónico del separatismo.

A pesar de que se han acumulado más de 600 denuncias sobre colegios públicos por esta mala praxis, todo ha sido inútil.  El Estado sigue inactivo. A pocas semanas del butifarrendum, de momento la partida simbólica en los “colegios” electorales, la tienen ganada.

Lo realmente preocupante es que la mayoría de responsables de la educación en Cataluña están convencido en que ya viven en una nación independiente.