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El diario La Vanguardia acaba de comunicar por burofax el despido de su columnista Gregorio Morán. Después de casi tres décadas de colaboración del escritor y periodista, el medio catalán ha trasladado “el despido fulminante”, según ha confirmado Morán a este medio.

Una de las causas posibles -según los mentideros periodísticos- es el artículo que le censuraron hace un mes. Este es un extracto:

“Estamos en manos de un personal que bordea la ley, y que lo hace con el ánimo de no sólo de incumplirla, sino de imponer la suya, que no es otra que ir a la ruptura y provocar un conflicto no sólo cívico sino violento”, escribía Morán sobre Joaquin Forn, nuevo conseller de Interior. A Forn se refiere también como “delincuente legal”: “Podría llamarse así a aquel que rompe la legalidad cuando le peta en función de sus intereses políticos”.

“Un muerto salvaría a Cataluña’ es el lema escondido entre los conspiradores de esta farsa”, dijo. “Baste decir que Artur Mas confiesa a los suyos que llegará el momento oportuno de ocupar los edificios estratégicos de Barcelona”.

“Nunca se hizo tan evidente, desde los tiempos del franquismo, el dilema de estar con el poder o contra el poder. Y aquí entramos los plumillas”, relataba el periodista. “Los fondos destinados a diarios como Ara, Punt Diari, TV3, que superan Canal Sur de Andalucía o el canal de Madrid, que ya es decir, cantidades de todos modos exorbitantes que pagamos todos los ciudadanos, desde Cádiz a Girona, y donde sobreviven 7 directivos de TV3 con salarios superiores a los 100.000 euros, podrán parecer una nadería frente a las estafas reiteradas del PP, pero describen un paisaje. Cobrando eso, ¡cómo no voy a ser independentista! ¡Qué simples somos cuando decimos que esos medios no los ve ni los lee nadie! Se equivocan y por eso estamos donde estamos”.

“El columnistatertuliano podrá ser despreciado, y lo merece, pero crea opinión. En muchos casos es su única fuente de información. Son los Jiménez Losantos del Movimiento Nacional catalán. ¿Acaso el viejo Arriba del franquismo, o Pueblo, o las agencias gubernamentales las leía alguien? Pero estaban ahí, presentes, supurando la bilis contra el enemigo”, escribía sobre el articulismo en esa prensa catalana. “Son una especie de diarios virtuales, anónimos, a los que los idiotas echan una ojeada que les basta para saber por dónde va la cosa”.

“Habría que recuperar ahora los Nuevos Medios del Movimiento Nacional catalán. Te crujen por una disidencia, por una opinión que no sea la de las instituciones corruptas de la Generalitat”, expresaba Morán casi al final de su texto.