¿En qué quedamos? ¿Es la revolución de las sonrisas? ¿o la revolución leninista sangrienta?

Igual te invitan a bailar, como en algún cartel de la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC) lleno de colorines e inocentes dibujos.

O igual te amenazan con que te van ahorcar, simplemente por no pensar que las esponjas marinas sean mejores que las compresas, en la futura República Catalana.

¡Nos están volviendo locos con este juego de poli bueno, poli malo!