urna

El esperpento está servido. LA CUP y ERC acusando a PDECAT del fracaso de las urnas y sospechando que en el fondo no quieren el referéndum. Cocomocho ha tomado mando en plaza y asegurará que habrá urnas antes de que se les quede la cara de cartón.

Se acerca el 4 de julio, el día que, coincidiendo con el Día de la Independencia de los EE UU, Carles Puigdemont y Oriol Junqueras pretenden ofrecer los detalles de la organización de la consulta separatista del 1 de octubre y de las supuestas garantías legales que pondrá en marcha la Generalitat de Cataluña. Antes de este martes, el Gobierno catalán debe garantizar que tiene lo básico para realizar la consulta: las urnas. Eso sin hablar del censo, de la participación de funcionarios y de los locales donde hacer la consulta.

Después de suspender el concurso de compra de urnas, el Gobierno ahora trata de buscar fórmulas. La que está cogiendo peso en las últimas horas es la compra sin concurso público, una fórmula jurídica de «procedimiento de urgencia». Esta opción reabre la crisis en el Govern ya que implica que todos sus miembros sean responsables