gord.jpg

El PdeCat sigue en descomposición, asediado por crisis intestinas y atenazado por el demonio de la corrupción que más que desaparecer va a buscar siete demonios peores que él. Las ramas podridas van cayendo, aunque esto no quiere decir que desaparezcan porque pueden brotar como un nuevo partido.

Germà Gordó se ha estrenado esta semana como diputado no adscrito en el Parlament y la acabará con el futuro de su plataforma ya resuelto. Este sábado se reunirá el consell nacional de Nova Convergència en plena crisis con el PDeCAT. Gordó ha preparado el cónclave con personas de su equipo durante esta semana.

Entre los puntos del orden del día destaca la decisión que deberán tomar los cuadros de la plataforma sobre como quieren afrontar el momento político de Catalunya. La ejecutiva planteará al consell nacional tres opciones: continuar como una corriente en el PDeCAT; convertirse en una entidad sin ánimo de lucro o bien empezar los trámites para transformarse en partido.