Delfí Geli
El ascenso a primera división del Girona FC ha supuesto una gran alegría para los seguidores del equipo rojiblanco. Fundado hace 86 años, el club ha pasado por numerosas vicisitudes y hace cuatro años estuvo a punto de desaparecer al caer en un envenenado concurso de acreedores.

girona fc.jpgEn esta complicada tesitura, aparecieron dos empresarios franceses –Jean-Louis Dutaret y Samir Boudjemaa-, directores de la compañía de marketing deportivo TV Sports Events (TVSE), con sede en París, que en 2015 se quedaron con el 80% de las acciones del club. Ahora, con el ascenso a primera división, el Girona FC pasará a cobrar, en concepto de derechos audiovisuales, unos 40 millones de euros por temporada, en vez de los 6  que recibía al estar a la segunda división.

Pero Jean-Louis Dutaret y Samir Boudjemaa no aparecen casi nunca por Girona. Han dejado la gestión en manos del presidente nominal, el ex-jugador Delfí Geli (foto), y del director general, Ignasi Mas-Bagà, un hombre de Mediapro. Esta compañía de Jaume Roures está involucrada en la operación de compra del Girona FC, que acabó convirtiendo en su minúsculo refugio cuando Sandro Rosell accedió a la presidencia del FC Barcelona, en 2010, y Roures se quedó a dos velas.

Una de las claves del ascenso del Girona FC a primera división ha sido la llegada de jugadores (extraña y) generosamente cedidos por el Manchester City, el equipo que dirige Ferran Soriano y que entrena Pep Guardiola. De este modo, el club gerundense se convierte, a partir de ahora, en un contrapoder del Barça de Josep Maria Bartomeu, puesto que reúne los intereses de reconocidos antisandristas, como Jaume Roures, Ferran Soriano y Pep Guardiola, que podrían preparar el asalto al Camp Nou desde el campo base que han establecido en Montilivi.

Fuente: El triangle.