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El gobierno español ni se inmuta ante el nuevo órdago separatista de este viernes, pues sabe que va a ser un nuevo paripé, que son artificios de cara a la galería que no desembocan en nada efectivo. Lo preocupante e indignante es que no se atreven a cortar de raíz este asunto que se prolonga indefinidamente en el tiempo, pues como broma ya está bien.

Las últimas fechas que ha barajado el Govern es el primer o segundo domingo de octubre. El Ejecutivo autónomo y los grupos parlamentarios de Junts pel Sí y la CUP darán solemnidad mañana al inicio de la vía unilateral en un acto oficial en el Palau de la Generalitat. Ese referéndum es a todas luces ilegal.

Para el Gobierno español el anuncio no es más que un acto más de propaganda. Así lo vino a decir la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, este miércoles al advertir que “el Gobierno no es de anunciar, sino de actuar”, y lo ha ratificado el vicesecretario general de Organización del PP, Fernando Martínez Maíllo, al señalar que “parece que no van a firmar nada”.