Charles-Chaplin.jpg

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar pon las tuyas a remojar. Puigdemont tiene muy presente el fracaso estrepitoso del plan Ibarreche en el Congreso en 2005, que provocó la derrota del desafío separatista del PNV, tras perder la votación de forma abrumadora en las Cortes. Además tuvo el agravante de que al entonces “lehendakari” se le cayó el pelo, escenario que aterra a Puigdemont.

El president sólo quiere ir al Congreso para exhibir una hipotética victoria y hacérsela tragar a los partidos constitucionalistas sin que haya debate ni votación. Es muy extraño en él que siempre se queja de no poder votar. Eso sí sólo quiere votar según sus reglas, o sea fuera del marco legal español y europeo.

El PDeCAT ERC, las dos únicas fuerzas independentistas catalanas representadas en el Congreso, reiteraron ayer que el presidente de la Generalitat sólo aceptará la oferta del Gobierno de presentar su plan soberanista en sede parlamentaria si el mismo no es objeto de votación por parte de los grupos de la Cámara.

¡Mú listo!¡Poned las urnas!