En 1476, los habitantes de una aldea andaluza llamada Fuente Ovejuna, hartos de soportar los abusos de su señor, se rebelaron unánimemente contra él. La rebelión acabó en asesinato, pero el pesquisador no pudo arrancar de las bocas de los aldeanos más que una única respuesta: «Fuente Ovejuna lo hizo». Frente a este admirable comportamiento se renunció a continuar la investigación dando por justa la venganza del pueblo. El arte literario de Lope y su exquisito lenguaje poético superan las fronteras del espacio y el tiempo al invocar ideales eternos que otorgan resonancia universal a la comedia.