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el salesiano Valls

Hace semanas dábamos cuenta de la profanación del Templo del Tibidabo. Con permiso de su párroco, el salesiano P. Domènec Valls Ferrer, el pasado Viernes Santo un grupo de protestantes montaron una “fiesta” en el Templo. El señor párroco debe desconocer la historia del Tibidabo y la relación que tuvo su fundador don Bosco con los protestantes, incluso respecto a los terrenos del actual Templo.

Poco antes de marchar Don Bosco de su famosa visita a Barcelona (1886), unos próceres de la ciudad hicieron entrega de los terrenos de la cima del Tibidabo. Fue cuando el santo lanzó aquella famosa profecía: “muy pronto se elevará en este monte un majestuoso santuario dedicado al Sagrado Corazón de Jesús , en el cuál todos podrán acercarse a los Santos Sacramentos”. Los donantes eran miembros de la «Junta de Caballeros Católicos» que había comprado los terrenos un tiempo antes ante el rumor sobre la construcción de un templo protestante y un hotel-casino, en la cima. Don Bosco, desde el primer momento quiso que al igual el templo que había impulsado en Roma, el Sacro Cuore di Gesù, o como del famoso Sacré-Cœur de París, el futuro templo tuviera la misma advocación.

Cima del Tibidabo 1887

Capilla origen del actual templo, en unos terrenos arrebatados a los protestantes

No era la primera vez que Don Bosco se había encontrado directa o indirectamente con los protestantes. De hecho en destacados momentos de su vida tuvo enfrentamientos con ellos. Él procedía del norte de Italia dónde tanto masones como protestantes manifestaban públicamente su odio al catolicismo y al Santo Padre. Veamos algunos de estos episodios que el párroco del Tibidabo parece desconocer.

Aunque primero recordemos el Documento pontificio, Mortalium Animos, del beato Pío XI (1928) en el que critica el falso ecumenismo y en el que otras cosas afirma: “Estos tales entienden que la Iglesia visible no es más que la alianza de varias comunidades cristianas, aunque las doctrinas de cada una de ellas sean distintas… Y aquí se Nos ofrece ocasión de exponer y refutar una falsa opinión de la cual parece depender toda esta cuestión, y en la cual tiene su origen la múltiple acción y confabulación de los no católicos que trabajan, como hemos dicho, por la unión’ de las iglesias cristianas ... (tras argumentar contra el falso ecumenismo) Siendo todo esto así, claramente se ve que ni la Sede Apostólica puede en manera alguna tener parte en dichos Congresos, ni de ningún modo pueden los católicos favorecer ni cooperar a semejantes intentos; y si lo hiciesen, darían autoridad a una falsa religión cristiana, totalmente ajena a la única y verdadera Iglesia de Cristo”.

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Escena que recoge la donación de los terrenos del Tibidabo a Don Bosco

Entre los episodios más conocidos está la disputa con el protestante valdense Jean Pierre Meille, del Piamonte. Se organizó a petición de los protestantes un debate público entre él y Don Bosco. Se produjo en Valdocco y duró siete horas hasta que finalizó de forma humillante para el protestante. Don Bosco argumentaba con la Biblia Vulgata (en latín), pero Meille contra argumentaba que la Biblia latina no era válida y que debían consultarse los textos en griego. Don Bosco sacó una Biblia en griego, se la dio al pastor valdense. Lo malo es que Meille no sabía ni griego y cogió la Biblia al revés haciendo ver que la leía. Entonces Don Bosco le volteó la Biblia y así terminó el debate.

Pero los protestantes se la tenían jurada y querían doblegar a Don Bosco de una forma u otra. Un domingo de agosto de 1853, dos hombres se le acercaron. Uno de ellos era un pastor valdense. Esta vez lo elogiaron y le querían seducir para que –a cambio de una suma muy importante de dinero- sólo escribiera libros de historia y no religiosos. Don Bosco los rechazó y entonces los halagos se convirtieron en amenazas: “si Ud. sale de su casa, ¿tiene la seguridad de que volverá?“.

lecturas católicas2Esta disputa la relató el mismo santo en Lecturas católicas. Recibió presiones para que en esa publicación no escribiera controversias contra los protestantes. Pero Don Bosco sabía del peligro que corrían sus chicos de caer bajo esas doctrinas y siguió arremetiendo. Más aún. Llegó a escribir una irónica comedia en dos actos contra los protestantes. Se titulaba: Una disputa entre un abogado y un ministro protestante. Pronto las amenazas de los protestantes se hicieron realidad y –como todos saben- Don Bosco sufrió innumerables atentados a lo largo de su vida.

Otro hecho, aconteció cuando en 1880, Don Bosco pasó por Florencia. Ahí contempló un grupo de jóvenes católicos que iban a una escuela protestante y que desfilaban para asistir al sermón del pastor protestante. Conmovido por la expansión del protestantismo, fue a ver al Arzobispo y le pidió permiso para abrir un oratorio en Florencia. Igualmente cuando se abrió el Hospicio Sacro Cuore, lo hizo con la intención de ganar la partida a protestantes que estaban buscando terrenos para construir una iglesia. Igualmente la casa de La Spezia, en el puerto militar del mismo nombre, que se había convertido en una populosa población, fue construida con ánimo de no dejarse arrebatar el terreno por los protestantes. Podríamos seguir sin parar.

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Famosa foto de la visita de Don Bosco a Barcelona

Acabamos con una frase de Don Bosco sobre Barcelona y una pequeña reflexión. Don Bosco, en Sarriá, y ante la presencia de los representantes de la Asociación de católicos, quiso agradecer las innumerables muestras de cariño y afecto de miles y miles de barceloneses. No exageramos, pues su visita representó un hito (silenciado) para la ciudad; basta leer las crónicas de los periódicos de la época. Por eso dijo: “¡Afortunada y bendita Barcelona, hablaré de ti y de tus virtudes en Italia … Afortunada y bendita Barcelona , tan fiel a la religión de tus mayores!”. Nuestra reflexión: ¿Qué ha quedado de aquella Barcelona que recibió a Don Bosco?, que se entregó con entusiasmo al santo, que acogió tantas iniciativas salesianas y las financiaron sus habitantes de toda condición social, con donativos y ayudas. ¿Qué ha quedado de las obras salesianas que tanto fruto dieron para el catolicismo? Quizá alguien deba meditar bien la causa de tanta esterilidad religiosa en Barcelona, especialmente las órdenes cuyo carisma era la educación de los jóvenes.

 

PD: Para cotejar algunos de estos datos puede consultarse, entre otras muchas, la obra de Juan Lemoyne, Vida de San Juan Bosco, Ibérica, Madrid, 1957.