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Ante el delirio secesionista son legión el número de empresas que se han fugado de Cataluña y pueden ser muchas más. Por la inestabilidad que crearía la independencia y el nulo apoyo internacional el proceso sería la ruina para una Cataluña, ya muy endeudada, que nadie querría rescatar.

Sin embargo Carles Puigdemont, sigue empeñado en vender su mundo al revés. Ha llamado al empresariado a romper con el Estado español “por la supervivencia de Cataluña”, porque la única alternativa al proceso “es la decadencia”.

Puigdemont ha subrayado que cuando el Ejecutivo español boicotea misiones empresariales o no invierte en infraestructuras, en clara referencia al corredor mediterráneo, “se está poniendo trampas a él mismo y no al proceso”, porque incluso “abandona a las empresas que no quieren la independencia”.

Por eso, el presidente ha instado al sector económico a volver los ojos hacia Europa y a confiar en su “pragmatismo”, avanzando que la Unión acogerá una Catalunya independiente.

Carles Puigdemont ha clausurado este jueves en Girona el primer acto del ciclo de conferencias ‘Els empresaris volem saber’, organizado por el Foro Empresarial Creiem en Catalunya. Durante su discurso, el presidente ha expuesto cifras para defender el empujón económico del Estado propio y ha insistido en que el proceso actúa como revulsivo a la hora de atraer inversiones extranjeras.

Ante un auditorio formado por 300 personas, el president de la Generalitat ha defendido que “el progreso económico de una Catalunya independiente es evidente”. Carles Puigdemont se ha remitido a las estadísticas (PIB, exportación, paro, atracción de inversión extranjera…) para rebatir el discurso del miedo que pregona la Moncloa, y dejar claro que “la única alternativa” es la independencia.