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Carles Puigdemont tenía que hacer sí o sí a la feria de abril. Este viernes tuvo que mezclarse con la “otra Cataluña”; la que le da por las sevillanas, el finito y el pescaíto frito. Y es que en la Feria de Abril se pasa más gente que en todas las performances que realizan cada año para el 11 de septiembre.

Por eso todos los políticos tiene que pasar por ahí y dejarse ver. Un pequeño sacrificio por la causa electoral. El president regional visitó territorio comanche y se apostó en el fuerte que era la caseta del Pdecat. Ahí se hizo la foto brindando con finito (que evidentemente no era del Priorato ni el Penedés), y luego tocó visitar tres casetas más, para cumplir con el protocolo.

Coche oficial y para Gerona, Evidentemente, ahí debió encerrase en el baño de su casa y lanzaría su famoso grito de guerra: “Els invasors seran foragitats de Catalunya” (los extranjeros serán expulsados de Cataluña) i a fer la mar.