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Pedro Sánchez vino a Barcelona a hacer la pelota a los dirigentes del PSC para ganar apoyos de cara a las primarias y dijo lo que les gustaría oír. Sánchez insiste en la estrategia que ha llevado al PSC a la marginalidad en Cataluña. La organización, que en tiempos de Felipe González barría en las municipales y generales, y tenía a Barcelona y su entorno como feudo propio ha pasado a ser una fuerza irrelevante desde que decidió jugar al nacionalismo y apuntarse a un Estatut que pocos de sus votantes deseaban.

Sánchez ha definido a Cataluña como “nación” dentro de una España “nación de naciones”.

El candidato socialista ha apelado a la “lealtad” que asegura siempre ha encontrado en el PSC para vencer a “algunas candidaturas que creen que son todo el PSOE“, en nada velada alusión a la que encabeza la actual presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.

“Lo único que he encontrado en el PSC durante mis años como secretario general es una organización leal, leal con España, con Cataluña y con el PSOE”, ha defendido Sánchez ante el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, el líder de los socialistas en Barcelona, Jaume Collboni y otros dirigentes del PSC que, más allá de su presencia, han tomado la palabra para apoyar explícitamente su candidatura, como la número dos de los socialistas catalanes, Núria Parlon, o el ex alcalde de Barcelona, Jordi Hereu.