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25 de abril corrupciones mil. El hijo primogénito de Jordi Pujol, Jordi Pujol Ferrusola, volverá a declarar como imputado ante el juez el próximo 25 de abril, a las 12:00 horas. El juez que investiga el origen sospechoso de la fortuna de la familia Pujol, José de la Mata, ha citado a Pujol Ferrusola para avanzar en la investigación. Pujol Ferrusola, conocido como «Junior», avaló la tesis de la familia en febrero de 2016, al defender ante el juez que el dinero procede del legado del abuelo Florenci. Fue su última comparecencia en la Audiencia Nacional.

La providencia del juez, a la que ha accedido ABC, explica con un breve párrafo que esta citación se produce «visto el estado de las presentes actuaciones», una referencia que alude al desarrollo de la investigación. El juez ya ha interrogado a todos los miembros de la familia Pujol: el padre Jordi Pujol, la mujer Marta Ferrusola, y los siete hijos, todos imputados por un delito de blanqueo de capitales.

Bueno, bueno. Jordi Pujol Jr. Vuelve a declarar ante el juez una vez más y van…mil. Para él ir al juzgado es como ir al supermercado.

Lo primero que se nos ocurre es que información manejará el Capo de la familia, recuerden las palabras amenazantes en donde decía que si se agitan las ramas de un árbol, se caía toda fruta, sobre las altas autoridades del Estado, pasadas y presentes, es decir, “si caigo yo, caen conmigo los demás”.

Como se puede apreciar, esta familia numerosa, tiene incluso más impunidad que la regia familia borbónica. Recordemos que los delitos investigados, son de una gravedad manifiesta: comisiones ilegales, evasión de capitales y blanqueo de capitales. Estamos hablando de la mayor cuantía jamás defraudada, 3.000 millones de euros, según las pesquisas judiciales, cantidad que deja en ridículo a los famosos ERES de Andalucía, Gürtel y Púnica. Vergüenza ajena y sonrojo da el escaso tratamiento mediático que se le ha dado a esta trama  en comparación a las otras citadas en último lugar.

 

Esperemos que este sea el último de los juegos malabares de esta justicia servilista al servicio de los intereses de los gobiernos de turno, los cuales beben los vientos por estos partidos separatistas para pactar con ellos cuando conviene.