Entrevista a Josep Guixà sobre los espías catalanes de Franco


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Reseñábamos ayer el libro de Josep Guixà, titulado «Espías de Franco». En esta entrevista desarrolla cuestiones importantes para entender el catalanismo ante el franquismo.

Fuente: Cazarabet 

-Josep, ¿por qué un libro que se aproxima a las figuras de Josep Pla y Francesc Cambó, teniendo en cuenta que los pones “en nómica, como espías de Franco…?

-Llegué al tema de casualidad, leyendo las memorias del periodista Carlos Sentís, compañero de andanzas de Pla en Marsella a finales del 36. Pero el papel de Pla en la guerra ha sido siempre un misterio, en el que han tropezado periodistas sensacionalistas y biógrafos planianos. El silencio casi total de Pla sobre la guerra civil es, como señalaArcadi Espada, un baldón para alguien que consideraba su obra fundamentalmente memorialística. Por otra parte, creo que Umbral escribió en «Las palabras de la tribu» que es injusto cebarse en los errores políticos de los escritores, pues, a menudo, son simples marionetas de los políticos. De ahí que no pueda desligarse a Pla de Cambó.

-¿Cómo y de qué manera “prestaron sus servicios al franquismo”? Además de financiar el golpe de Estado ¿Qué otras cosas aportó al servicio de Franco…? ¿Cómo ejerció?. Haznos un breve comentario o acércanos brevemente, a Francesc Cambó como espía de Franco?

-Más que el «franquismo», yo he estudiado cómo colaboraron con el «bando rebelde» en la guerra. Cambó y otros prohombres de la Lliga financiaron la red de espionaje SIFNE (donde participó Pla), una oficina de propaganda en París que dirigía Estelrich (también he detectado la pluma de Pla en algunos textos de su «Boletín de Información Española») y una red para evacuar a personas desde la zona republicana. A ello hay que añadir los fondos que Cambó puso, ya en agosto del 36, a disposición de los sublevados, aunque es probable que se destinaran a estas organizaciones que acabo de citar. Por último, he localizado una compra de armamento, en Bélgica, en la que el financiero y político catalán jugó un papel importante.

Josep Pla era un escritor, con carisma, una buena pluma que jugaba un poco a todas manos…..

-Entonces no era la gran figura literaria que es hoy. Era sobre todo un cronista parlamentario y un hombre que Cambó utilizaba para hacer contactos con los políticos de la Segunda República. Al principio con Lerroux o Miguel Maura; más adelante, con José Antonio Primo de Rivera o Portela Valladares.

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Francesc Cambó

-Francesc Cambó era un político, el de la Liga Regionalista, un burgués resentido con no pocos sectores de una sociedad que se atrevieron a plantarle cara en aquellos días del pistolerismo….¿fue ese su principal argumento para ponerse “al servicio” de Franco?

-El viejo lema de Cambó había sido «Monarquía? República? Cataluña!». Cuando la primavera del 36 ya se sabía que el golpe militar estaba en marcha, Cambó inició unos contactos con Companys para formar un gobierno de unidad en Catalunya. Obviamente, era una maniobra de distracción para quedar como leal a la Generalitat republicana (años después esos contactos eran esgrimidos por discípulos suyos), a sabiendas que el trabajo sucio lo hicieron los militares. Pero el golpe no triunfó rápidamente, como anhelaba, y a primeros de agosto tuvo que posicionarse inequívocamente del lado de los insurgentes.

-¿Por qué, amigo Josep, has elegido la cita de Joan Estelrich del libro Catalanismo y reforma hispánica (1932) para “iniciar” tu libro….qué tiene de particularidad el significado de esa frase? ¿Y la figura de Joan Estelrich?. Hazme una reflexión sobre la frase porque, personalmente, me parece “extrema”…( y más en el contexto político social en el que nos encontramos)

-En plena radicalización de la República, Estelrich insinúa (el libro es una antología de artículos, y el fragmento que cito no está fechado) que prefiere la típica dictadura militar «española» (ante la que cabe el exilio interior, espiritual, y que se supone que duraría poco porque los militares no saben gestionar el país) que una dictadura «catalana» de corte izquierdista (para un catalanista, si esto se producía, era la derrota definitiva).

-Por cierto, Estelrich, fue un intelectual catalán que mantuvo mucha relación con Unamuno, ¿nos puedes decir algo?

-Estelrich estudió filosofía y, en sus frecuentes viajes (era miembro del PEN Club y propagandista del catalanismo en los foros internacionales) debió mantener contacto en París con los exiliados de la dictadura del general Primo de Rivera. Además, Unamuno era un políglota que se interesaba por la literatura en catalán. En su casa-museo de Salamanca ví un ejemplar de los poemas de Alfons Maseras, un colaborador de Estelrich de un catalanismo aún más radical.

-¿Por qué cierto nacionalismo catalán se pasó al franquismo, el ejemplo lo tenemos en el propio Estelrich o , en cierta manera, también Cambó…?

-Quizás pensaban que sería un régimen transitorio hacia una monarquía parlamentaria… sin comunismo e ideologías análogas. En su ensayo «Las dictaduras» (1929) Cambó expone que el sistema parlamentario sólo funciona en Inglaterra y que, si bien la democracia es lo deseable, es lícito que los países recurran a soluciones autoritarias temporales para poner orden en las calles o en la economía. De momento, muchos industriales afines a Cambó salvaron sus fábricas.  

-Cambó, por lo que estoy leyendo y eso… ¿era un tipo listo que sabía, quizás casi como nadie, a quién acercarse, cuándo y en qué momento…de quien “tirar mano”; del por qué….?

-Ante todo cabe decir que fue un gran político que dejó buena imagen como ministro de fomento y cuyo legado va desde la urbanización de la montaña de Montjuïc (en el contexto de la Exposición del 29, cuya candidatura impulsó) al mecenazgo literario de la Fundació Bernat Metge. Su viejo lema era «Monarquía? República? Catalunya!» y eso se concretaba en una cierta libertad de movimientos a la hora de negociar con unos o con otros. Quizá la sobró tacticismo y, lo que es peor, le faltó sentido de la oportunidad en algunos de esos giros ideológicos.

-Cambó financió el golpe militar, pero una vez se había producido éste…(claro al no triunfar éste  en Cataluña y en Barcelona y al Cambó encontrarse navegando por el Adriático, cuando se produjo el alzamiento…éste ya no regresa a Barcelona ni a Cataluña porque debió temerse lo peor por parte de las fuerzas que contuvieron el golpe….pasa a financiar el golpe y marcha a Argentina, donde muere en 1947…Me cuesta un poco acercarme al Cambó como persona de ideas políticas (hombre de derechas, pero poco más): ¿cómo veía a Cataluña dentro de España?; ¿cómo era en realidad : un burgués que utilizó el poder político para “atesorar” más poder, desde lo más personal, y una persona a la que no le temblaba el pulso a la hora de utilizar a las demás, sirviéndose de intelectuales, trabajadores bajo unas condiciones más que desdeñosas, mano de obra más que barata…?

-Cambó adopta la idea de su mentor Prat de la Riba del «imperialismo catalán» (el concepto de «imperio» tenía prestigio porque aún estaban en boga el británico, el austrohúngaro,…). No se trataba de conquistar tierras, sino de dominar culturalmente España, ya que la Lliga Regionalista consideraba la sociedad civil catalana más evolucionada que la del resto de España. Pero en realidad, y esto lo estudia muy bien el historiador Enric Ucelay, desde 1918 la Lliga fue ideológicamente a remolque de las izquierdas catalanas (Cambó no tardó en cambiar su concepto de «imperio» por el de «concordia», pero el concepto «república» tenía mucha más fuerza). Al no monopolizar la política en Catalunya, donde estalló una gran conflictividad social, pistolerismo incluido, ya difícilmente podía influir tanto en Madrid. En su fracaso quizás influyó que su enriquecimiento económico -por un golpe de suerte tras el cambio de titularidad de unas acciones alemanas al término de la primera guerra mundial, cuando ya era un gran líder político-, le ayudó a formar un gran equipo de tecnócratas e intelectuales, pero le distanció del electorado. Aunque en su imaginario la revolución rusa jugaba un papel importante, en la Segunda República trató de moderar sus posiciones pero la radicalizada política de Esquerra Republicana le obligó a plantarse y le impidió alcanzar acuerdos con sectores centristas.

los-espias-de-franco-Cuando se proclama la II República, no entra en el parlamento ( me refiero a Cambó), luego sí… ¿se resintió ahí mucho su “ego” para proclamarle una “guerra interna” a los Republicanos de izquierdas…?

-Hasta el 14 de abril intentó salvar a Alfonso XIII, promoviendo un partido de alcance estatal (el partido constitucionalista), que supuestamente lideraría una transición hacia una monarquía parlamentaria. Ese mismo 14 de abril se exilió en Francia. A finales de 1932, cuando ya se había aprobado el Estatut y el presidente de gobierno Azaña parecía consolidado, se incorporó a la vida política en España. Pero a comienzos de 1933 se produjo la matanza de Casas Viejas y la República empezó a tambalearse. De saber esto último, quizás se lo hubiera pensado antes de volver a la política activa.

-Pero, bueno, explícales a nuestros lectores: ¿por qué no volvió una vez ganada la guerra Franco?

-Hacia 1938 Cambó ya percibe que Franco ya no le necesita y que intenta desembarazarse de su ayuda. También comprobó que, si bien algunos técnicos procedentes de la Lliga se insertaban brillantemente en las nuevas estructuras administrativas, sus herederos políticos no tenían el talento suficiente para ir ganando posiciones (por entonces se pensaba que no tardaría en volver la monarquía y que el régimen podría evolucionar hacia posiciones aliadófilas). Puesto a ser un apestado en el franquismo (muchos generales no le perdonaban su pasado catalanista o demócrata), Cambó prefirió instalarse en Buenos Aires, donde estaba centralizada su fortuna económica. Dicen que el año que murió (1947) proyectaba volver a España…

-Vi un documental (creo que dirigido por Xavier Muntanyà, creo no equivocarme….) en el que se explicaba cómo Pla desde Marsella estableció una red de espionaje que ayudó a la causa franquista… ¿qué nos puedes explicar?

-A pesar de que en el documental el historiador Jordi Guixé muestra un listado de agentes de la red SIFNE en el que aparece Pla, no se profundiza en las actividades que realizaba el periodista. El documental sustenta las leyendas orales que aseguran que Pla patrullaba los muelles de Marsella, algo imposible puesto que el acceso estaba prohibido y quienes controlaban el puerto eran los estibadores del sindicato CGT. Curiosamente, aunque el listado de agentes procede del archivo militar de Ávila, hasta ahora nadie había reparado que allí (y en los fondos del ministerio de AAEE) se conservan copias de los informes que enviaba la red de espionaje, entre los cuales destacan por su calidad literaria y analítica los de Pla, cuya labor en la guerra no difirió mucho de la de un periodista.

-El trabajo como periodista , los contactos y el saber hacer como periodista, así como su carácter abierto, expansivo …que conocía a mucha gente pudo hacer de Pla uno de los mejores espías que, además, pasó más desapercibido y al que luego, unos y otros,  “le perdonaron” y “le conmutaron” lo que podríamos calificar como “sus -faltas”…coméntanos.

-Estoy de acuerdo, con un matiz: Pla no podía hacer infiltración en el enemigo porque todo el mundo sabía que era un hombre de Cambó. Pero conservaba amigos republicanos de mucho tiempo atrás, con los que pudo «cambiar cromos».

-¿Qué relación guardaban y tenían Josep Pla y Francesc Cambó? (Cambó, creo recordar le facilitó en 1931 un puesto como corresponsal en las Cortes Españolas…).

-En los años 30 se necesitaban pero a la vez se despreciaban mutuamente. Pla pensaba que Cambó había perdido olfato político, y éste le consideraba un cronista demasiado adulador para convencer a los lectores indecisos (la hagiografía camboniana de Pla provocó gran rechazo en las izquierdas). Tengo la duda de si los contactos que Pla establece con  Falange a partir de 1934 fueron por iniciativa propia (el periodista tenía buena amistad con el conspirador monárquico José Félix de Lequerica, que patrocinó al nuevo partido) o si fue una labor de prospección ordenada por Cambó.

– ¿Fue primero Pla espía de Cambó para pasar a ser, después, espía de Franco?

-Si te refieres a ser un «espía de Franco» durante la guerra, considero que ambas cosas eran la misma. Acabada la guerra, Pla fue uno de los pocos antiguos «lligaires» que supo cumplir el guión trazado por Cambó: colaborar con Franco pero intentando darle un acento aliadófilo, catalán y, en última instancia, liberal al nuevo régimen. A primeros de los cuarenta, en pleno apogeo del Eje, ya había impuesto su firma como el columnista estrella del semanario «Destino», algo que nunca acabó de conseguir en «La Veu de Catalunya» por la absorbente información parlamentaria. Por eso, cuando en 1942 el diplomático José Antonio Giménez Arnau visita a Cambó en Buenos Aires, detecta la admiración que, pese al distanciamiento personal, siente por Pla.



Categorías:CATALANS HISPANS, MITES NACIONALISTES / MITOLÓGICAS

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