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Robert Goodwin no oculta su amor por España. El historiador británico afincado en Londres ha escrito sobre el imperio español y el Siglo de Oro en su obra: España, centro del mundo, 1519-1682 (La esfera de los libros). Es un relato perfecto para aquellos que quieren iniciarse en la historia de la España imperial.

Extractamos una entrevista que le realiza “El Español”.

En el libro usted ofrece una imagen bastante positiva de la España imperial.

Es una imagen de España como el centro de un mundo creado por los españoles en el siglo XVI. Mi intención no ha sido ofrecer ni una imagen positiva ni negativa, sino una imagen de la España de la época. Y eso abarca tanto la Inquisición como el Siglo de Oro. Claro, comparándola con la imagen clásica de la leyenda negra, es una imagen positiva. Pero eso es porque la leyenda negra es, precisamente, una leyenda negra.

¿Usted cree que los españoles seguimos viviendo bajo la sombra de la leyenda negra?

Hasta cierto punto sí, pero sobre todo por vuestra culpa. En general todos los pueblos tienen una tendencia a menospreciar a los vecinos, y los términos en los que ese menosprecio se expresa siempre tiene sus dejes históricos. Pero no creo que los británicos, los alemanes o los franceses expresen más prejuicios sobre los españoles que los españoles sobre esos pueblos.

¿Entonces la leyenda negra viene de nosotros mismos?

Eso me fascina del español. Una historia magnífica, una historia imperial, siempre tiene lo bueno y lo malo. Pero con una historia así de impresionante hay muchísimos motivos para estar orgulloso de ser español. Vamos, hay muchos más motivos para estar orgulloso de ser español que de ser británico, o incluso francés. El español de hoy en día tiene muchas razones para sentirse orgulloso de su gente, de su pueblo, y de todos los españoles. El mundo político ya es otro asunto.

En ‘España centro del mundo’ usted alaba principalmente a Cervantes, y dice que la revolución literaria que tuvo lugar en la ficción inglesa durante el siglo XVIII sería inimaginable sin ‘El Quijote’.

Con El Quijote Cervantes pinta una imagen de la España de entonces, a través de dos personajes muy atractivos. Sobre todo atractivos por la relación que tienen entre ellos. Lo fundamental de El Quijote es la relación entre Quijote y Sancho. Además, es una relación que cambia continuamente. En ese sentido son mucho más reales que los personajes de Shakespeare. El resto del mundo literario no consiguió ese tipo de relación entre dos personajes hasta el siglo XVIII. Además casi todos habían leído El Quijote, con lo cual seguían este modelo. Esa relación que tienen los dos personajes, de viaje por la España de entonces, transmite una imagen muy viva de cómo eran las ventas, las ciudades…

Esta pregunta es difícil para un británico, pero allá va: ¿Shakespeare o Cervantes?

Cervantes, sin lugar a duda. Para mí no es una pregunta difícil.