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Durante todo el siglo XIX fue constante la guerra en el sur de Filipinas entre el ejército español y los rebeldes musulmanes de los archipiélagos de Jolo y Mindanao. Los moros atacaban las poblaciones cristianas para robar, matar y esclavizar a los indígenas obligando a nuestra Armada y a nuestras tropas a llevar a cabo frecuentes incursiones de represalia y castigo.

El general Narciso Clavería, nacido en Gerona en 1795, fue nombrado gobernador de Filipinas en 1844 y desde el principio dejó claro que no iba a tolerar la piratería. Su operación más importante fue la expedición contra la isla Samal, una de las principales bases piratas, en el archipiélago de Mindanao, a principios de 1848.

La escuadra española, formada por 3 vapores de guerra, “Elcano”, “Magallanes” y “Reina de Castilla” junto con 13 buques menores de transporte, zarpó de Manila el 10 de febrero. Llevaba 7 compañías de infantería española, 1 sección de artillería y 150 soldados coloniales filipinos. En la flota, bajo el mando del almirante D. José Ruiz de Apodaca, iba el propio general Clavería y el Teniente Coronel D. Andrés Arrieta.

Llegada ya la flota a la isla, el día 16 se inició el desembarco mientras los buques bombardeaban los 4 fuertes principales de los piratas moros. La columna de ataque formada por 4 compañías españolas y los filipinos colocaron sus escalas de asalto bajo uno de los fuertes. Los moros respondieron con fuego abundante, pero los españoles con coraje y esfuerzo, logran subir y tomarlo. Los piratas tuvieron 100 muertos, los españoles 14 y 50 heridos. Se tomaron 14 cañones y gran cantidad de munición.

Pero aún quedaba por tomar la fortaleza principal; la “cotta” o fortaleza de Sipac, al sur de la isla. Fue necesaria la construcción urgente de 50 escalas de asalto de tamaño adecuado y se instalaron 2 baterías de artillería, todo bajo el eficiente mando del capitán de ingenieros D. Emilio Bernáldez, mientras los buques españoles bombardean el fuerte.

Los españoles se lanzan al asalto al alba del 19 bajo la supervisión personal del general Clavería y colocan las escalas, suben el fuerte, desafiando el letal fuego enemigo. Tras un primer intento fallido, el segundo asalto español toma el fuerte tras combates muy duros. Mueren 340 piratas moros y se hacen 150 prisioneros. Los españoles tienen 20 muertos y 140 heridos.

En total mueren casi 450 piratas en la ofensiva española. Además muchos de ellos mataron a sus propias mujeres e hijos para que no cayeran prisioneros. Los otros 2 fuertes se rindieron con facilidad. Se tomaron casi 100 cañones, cientos de fusiles y enormes cantidades de munición.

La victoria produjo gran alegría en Filipinas y en España. La reina Isabel II otorgó a Clavería el título de conde de Manila. Este gran general catalán murió en Madrid en 1850.

Fuentes: Historia de la piratería malayo mahometana en Mindanao, Jolo y Borneo. Antonio Montero y Vidal (1888) 2 Vols.

Rafael María Molina Sánchez. Historiador