Vicente Durá
Hoy vamos a hablar del ilustre catalán Manuel de Amat y Junyent Planella
Aymerich y Santa Pau, conocido popularmente como el Virrey Amat. Era un
militar y administrador virreinal español. Fue gobernador de Chile desde 1755
hasta 1761, y virrey del Perú desde 1761 hasta 1776.
Nacido en 1704, en la población de Vacarisses (provincia de Barcelona), en el
seno de una aristocrática familia catalana. Hijo de Josep d’Amat i de Planella
(primer marqués de Castellbell) y de Maria Anna Junyent i Vergós (hija del
primer marqués de Castellmeiá).
Desde temprana edad demostró tener vocación castrense, participando ya en
1719 en acciones bélicas en Aragón, dentro la guerra de la Cuádruple Alianza
contra los franceses. Esta guerra, enfrentó a las tropas de la monarquía
española de Felipe V contra una coalición de países formada por Francia, Gran
Bretaña, el Sacro Imperio Romano Germánico y las Provincias Unidas. A los 17
años, ingresó en la Orden de Malta y marchó a la isla como caballero,
permaneciendo en ella cuatro años. Sirvió también en las guerras de África y
por ello obtuvo el mando del Regimiento de los Dragones de Sagunto.
En 1731 destacó por su participación en la batalla de Bitonto (en el reino de
Nápoles), con el contingente que al mando del conde de Montemar derrotó a
las tropas austríacas. También participó en el sitio de Gaeta (1734), recobrando
el territorio de las Dos Sicilias de nuevo para España.
En su carrera militar llegó a alcanzar el empleo de mariscal de campo, el
equivalente actual a general de división.
Gobernador de Chile
Pasó a América cuando en 1755, con 51 años, fue nombrado Gobernador y
Presidente de la Real Audiencia de Chile, por el rey Fernando VI.
Recorrió toda la región, mandando construir varias fortificaciones en la costa
del pacífico y en la frontera con los mapuches, como Santa Bárbara. Fundó
poblaciones junto a ellas, como Hualqui, Nacimiento y Talcamávida.
Convocó parlamentos con los mapuches, primero en el Salto del Laja (1758) y
después en Santiago (febrero de 1760), con el fin de garantizar la seguridad de
las comunicaciones entre Chiloé y Concepción, pero finalmente sólo consiguió
un acuerdo parcial.
En Santiago, emprendió importantes obras públicas y tareas administrativas,
como la prolongación de los tajamares del río Mapocho, un mercado en la
Plaza de Armas, la reestructuración de la Real Universidad de San Felipe
(1757), y la organización, el 12 de octubre de 1758, del primer cuerpo de
policía chileno, el cual se llamó «Dragones de la Reina», denominación que
mantuvo hasta 1812 cuando pasó a llamarse «Dragones de Chile». Pidió que se
le hiciera un Juicio de Residencia, del cual salió favorecido.
Virrey del Perú
Fue nombrado Virrey del Perú y Presidente de la Real Audiencia de Lima en
1761, con 57 años. Sucedió a José Antonio Manso de Velasco, conde de
Superunda, que había gobernado desde 1745. Llegó a la Ciudad de los Reyes
el 12 de octubre de 1761 y tomó posesión del cargo en diciembre del mismo
año.
En su gobierno, se dio la Guerra de los Siete Años entre Francia e Inglaterra;
por ello Amat tomó medidas de seguridad para asegurar la defensa de los
litorales chileno y peruano, especialmente para proteger las zonas costeras y
puertos de Chiloé, Concepción, Valdivia, Valparaíso, las islas Juan Fernández,
Lima, el Callao y Guayaquil. Los planes de fortificación preveían la construcción
de castillos, refuerzo de murallas, construcción de cuarteles, etc. Además, creó
nuevos cuerpos del ejército, entre ellos la Compañía de Dragones, ya que
entonces las tropas hispanas eran muy exiguas en América.
En el marco de las reformas borbónicas, el gobierno de Amat reforzó sistemas
de explotación como la mita minera, que obligaba a miles de indígenas a
trabajar en las minas de Potosí y Huancavelica en condiciones muy duras.
Como Virrey también mandó hacer la relación o tipología de la población:
enumeración y descripción de diferentes grupos étnicos de América del Sur. En
el marco eclesiástico, apoyó a la división y jurisdicciones eclesiásticas en el
Virreinato (actualmente Bolivia, Chile y Perú): arquidiócesis, diócesis,
provincias, repartos, parroquias, etc. y promovió asignaciones, ingresos y vías
para su financiación.
Durante su período de gobierno al frente del Virreinato del Perú hizo varias
obras de infraestructura en Lima: la Alameda de Acho (1773) como la
reconstrucción del paseo de la Alameda de los Descalzos, la Plaza de toros de
Acho que es la más antigua y la más importante de toda la América taurina
además de ser la tercera en antigüedad en el mundo, la Quinta Presa, la
Fortificación de la fortaleza del Real Felipe, la Torre de la Iglesia de Santo
Domingo y el Paseo de Aguas en el actual distrito del Rímac. La tradición dice
que dicha obra la hizo en honor a su pareja Micaela Villegas, más conocida
como La Perricholi. Entre las casonas que, según tradiciones orales y leyendas
urbanas, tuvo como propiedad está la Quinta del Prado, una señorial vivienda
del Jr. Trujillo, entre otras.
Teniendo conocimiento de los descubrimientos de James Cook en la Polinesia,
organizó tres expediciones a las Islas de la Sociedad.
Patrocinó la construcción de la nueva Iglesia de Las Nazarenas, que inauguró
en enero de 1771.
Su gobierno fue favorable a la corona en cuanto que aumentó
considerablemente las remesas a Madrid.
En 1773 fue condecorado por el rey Carlos III con la Orden de San Jenaro. A
final de su gobierno se le hizo el Juicio de residencia, del cual, tras varias
acusaciones de corrupción, salió favorecido.
En 1776 fue cesado como virrey del Perú, siendo su sucesor Manuel de Guirior,
I marqués de Guirior.

Vida en España
En 1776 regresó a Barcelona y mandó construir un suntuoso palacio en La
Rambla de Barcelona. Conoció a María Francesca de Fiveller i de Bru, con
quien se casó el 3 de junio de 1779; la boda se celebró por poderes, ya que el
novio estaba en Madrid.
Murió el 14 de febrero de 1782, cuando reinaba Carlos III, dejando como
herederos a su mujer, a su sobrino Antonio Amat y Rocabertí, y a su hijo
Manuel Amat y León (hijo que tuvo con la condesa de Castilla, doña Josefa de
León). El heredero del título fue su sobrino, mientras su hijo con la condesa de
Castilla heredó gran cantidad de dinero, tierras y joyas; mientras, el hijo que
tuvo con Micaela Villegas, viajó a la Península para reclamar parte de la
herencia, pero debido a su condición de ilegitimidad regresó sin éxito a Lima.
Está enterrado en la Basílica de Santa María del Pi, en el barrio gótico de
Barcelona.
La viuda, María Francesca de Fiveller i de Bru, residió en el palacio hasta 1791,
por lo cual se lo conoce popularmente como el palacio de la Virreina.
Polémica sobre el cambio de nombre de la
plaza Virrey Amat, en Barcelona
En 1933 se inagura la plaza, en el actual distrito de Nous Barris, con el nombre
del poeta Joan Salvat-Papasseit. En 1942, el consistorio cambió el nombre de
esta plaza a la actual denominación de Virrey Amat.
En marzo del 2026 el ayuntamiento de Barcelona aprobó recuperar su nombre
inicial, al considerarlo un vestigio Franquista del callejero, tras 85 años. Fue
tras una petición de algunas asociaciones de vecinos y de la Asamblea
Nacional Catalana (ANC), tras una recogida de unas 1200 firmas.
La entidad cívica Convivencia Cívica Catalana CCC anunció recursos
contencioso-administrativo judiciales, si el ayuntamiento ignora las alegaciones.
Considera que la medida responde a intereses ideológicos, y no a un consenso
real de los vecinos de la zona. Los partidos políticos PSC, ERC, Junts y
Barcelona en Comú votaron a favor, aunque el PSC en un inicio se oponía. El
partido político VOX votó en contra y el PPC se abstuvo. Hay que comentar
que Salvat Passaeit ya tiene un paseo con su nombre en el barrio de La
Barceloneta.
En una posterior iniciativa en el portal Change-org, se rechazó la propuesta del
cambio de nombre, con 3300 firmas.
Consideramos que este cambio carece de justificación objetiva y responde
exclusivamente a una operación de carácter ideológico, destinada a
reconfigurar el espacio público conforme a un relato político excluyente. Una
herramienta más de la ingeniería ideológica, que impone cambio de nombres
cuando no encajan con su relato y desprecia la voluntad ciudadana. El cambio,
además va a suponer un gasto económico importante para el consistorio, ya
que toda la rotulación de la estación de metro de la L5, y marquesinas de los
autobuses, que llevan el nombre de Virrey Amat.
La toponimia del callejero debería ser un espacio de consenso y no de
confrontación. El Ayuntamiento decide priorizar la «limpieza» de nombres que
incomodan a sectores políticos hispanófobos. Tiende a realizar cambios en el
callejero de figuras vinculadas a la historia institucional, la monarquía o la
tradición religiosa, en favor de perfiles alineados con su ideología.
Fuentes:
https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_de_Amat_y_Junyent
https://www.elcatalan.es/barcelona-y-la-memoria-a-la-carta
Categorías:CATALANS HISPANS, HISPANIDAD
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