Os cuento la historia de un científico catalán, prácticamente olvidado, que representó a España en la Conferencia de la Convención del Metro de 1.875 y fue el primer presidente del Comité Internacional de Pesos y Medidas. Me refiero al científico e ingeniero y militar don Carlos Ibáñez e Ibáñez de Ibero, primer marqués de Mulhacén. Nacido en Barcelona, el 14 de abril de 1.825.

Pertenecía a una familia de clase media. Quedó huérfano de padre a los 13 años. A los 14 años, ingresó en la Academia de Ingenieros del Ejército, en Guadalajara. Ascendió al grado de capitán en 1.844 por su participación en los sucesos del levantamiento del general Baldomero Espartero. Formó parte en 1.847 del ejército mandado por el general Gutiérrez de la Concha a Portugal, para dominar la insurrección del conde Das Antas en Oporto, contra la reina María de la Gloria. Ascendió a segundo comandante en abril de 1.848 por el apoyo que dio al general Ramón María Narváez durante el movimiento del 7 de mayo de este mismo año y su represión, por lo que se le concedió la prestigiosa Cruz de San Fernando. En 1.871 pasó al Estado Mayor; y en ese mismo año, el rey Amadeo I le ascendió al empleo de brigadier (lo que hoy llamaríamos general de Brigada). El rey Alfonso XII le ascendió a mariscal de campo en 1.877, cuya denominación cambió en 1.889 por la de general de división.
En un siglo XIX convulso por las guerras civiles en España, no es precisamente por su carrera militar por lo que destacó este catalán ilustre.
Fue el principal promotor español de la geodesia, una de las ciencias que trata del levantamiento y de la representación de la forma y de la superficie de la Tierra. Sus subdisciplinas son la cartografía, la fotogrametría, la topografía, la geodesia minera, el catastro inmobiliario, etc. Es la ciencia que actualmente se basa la conocida tecnología del GPS.
La necesidad de unificar criterios técnicos para el tendido de puentes, indujeron a comisionar dos oficiales de pontoneros en julio de 1.851 para realizar estudios en las principales escuelas de puentes europeas. Uno de ellos fue Carlos Ibáñez. A su regreso de la comisión de estudios por Estrasburgo, Kloster y Viena, Ibáñez redactó el Manual del Pontonero, base de la construcción y tendido de puentes militares durante décadas.
La guerra civil (1.833-1.840) puso de relieve las carencias de una cartografía nacional incompleta y anticuada. Al terminar la contienda, el gobierno del general Baldomero Espartero dispuso la organización para el levantamiento del Mapa de España. Tras una serie de estudios geográficos, en 1.853, se estableció en el Ministerio de Fomento la Dirección de la Carta Geográfica de España. En octubre de ese mismo año, la Dirección pasó a depender del Ministerio de la Guerra. Se nombró una comisión destinada al levantamiento del Mapa de España, entre los que estaba Carlos Ibáñez.
Pronto se observó por parte de los expertos, que los medios tradicionales de medición directa del terreno no eran lo suficientemente precisos para llevar a cabo las triangulaciones que requería el levantamiento del Mapa. Carlos Ibáñez y Frutos Saavedra inventaron un instrumento de precisión para medir bases geodésicas, que sí permitiría realizar con garantía esas complejas operaciones. Para la fabricación del aparato diseñado por ellos, los dos militares viajaron a París, donde la casa Brunner logró dar forma real al proyecto. No obstante, la gran precisión alcanzada en el prototipo, la exigencia de sus creadores introdujo sucesivas mejoras, hasta lograr las prestaciones deseadas.
La primera medición realizada con el nuevo aparato tuvo lugar en Madridejos en 1.858. Se trataba de comprobar la base de partida de la triangulación nacional realizada en 1.854, una alineación de 14,5 kilómetros de longitud en terreno completamente plano. La precisión obtenida fue considerada en su tiempo como absoluta, logrando un error probable de sólo 1/5.800.000, frente a 1/1.200.000 conseguido hasta entonces en mediciones similares realizadas en Europa.
Carlos Ibáñez ascendió a comandante en 1.857, acababa de cumplir los treinta y dos años y al siguiente de su ascenso recibía la Cruz de Carlos III en reconocimiento a sus trabajos geodésicos, en especial por su aportación personal en el diseño y empleo de la regla que después llevaría su nombre. Durante todo el año 1.859 el comandante Ibáñez visitó en comisión de estudios varios países europeos. Se trataba de observar los trabajos geodésicos y parcelarios llevados a cabo en Austria, Baviera, Bélgica, Dinamarca, Holanda, Gran Bretaña, Piamonte, Prusia y Suiza. Su perfecto conocimiento de los idiomas inglés, francés y alemán favoreció las numerosas misiones internacionales desempeñadas a lo largo de su vida profesional.
Ibáñez regresó de su viaje por Europa a mediados de 1.860. Al año siguiente la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales le nombró numerario de la sección de Ciencias Exactas, a la vez que la Junta General de Estadística le encomendaba el cargo de secretario de la Sección Geográfica.
Durante la regencia del general Francisco Serrano, se cambió el tradicional enfoque dado por gobiernos anteriores a las operaciones geográficas. En 1.870, se reorganizó la Dirección General, creando lo que se denominó Instituto Geográfico. Ambas disposiciones afectaron directamente a la carrera científica del coronel Ibáñez. Al poco tiempo, el ministro de Fomento, José Echegaray, lo designó director del Instituto.
Los nombramientos prosiguieron en la carrera de Carlos Ibáñez. En 1.871 ascendió a brigadier. En octubre de 1.872, era nombrado primer presidente de la Comisión Internacional del Metro, a la que pertenecían veintisiete países. Durante la Primera República se produjo una importante reorganización administrativa, en 1.873, el ministro de Fomento suprimió la Dirección General de Estadística, creando en su lugar el Instituto Geográfico y Estadístico, dependiente directamente del ministro de Fomento y dirigido por el brigadier Ibáñez.
Carlos Ibáñez desarrolló una gran actividad en el extranjero durante 1.874: ostentó la representación de España en el Comité Internacional de Pesas y Medidas, con sede en París, recibió el nombramiento de delegado del Gobierno en el Congreso Internacional de Estadística, celebrado en Budapest, y fue designado presidente de la Asociación Geodésica Internacional —que él mismo había fundado—, cargo que ocupó hasta su muerte. En este prestigioso organismo, ubicado en Bruselas, figuraban como vocales las máximas figuras en las ciencias geográficas de sus respectivos países. El nombre de Carlos Ibáñez era ya una referencia en los círculos científicos de Europa, y con él se asociaban a muy alto nivel las ciencias geográficas, la metrología y la estadística españolas.
La publicación del Mapa Topográfico Nacional fue una de las tareas a las que Ibáñez dedicó parte de su vida en los diferentes cargos desempeñados; en 1.875, bajo su dirección, el Instituto iniciaba la publicación a escala 1/50.000. Sólo desde 1.975 con la publicación del Mapa a escala 1/25.000, existe una versión más detallada de la superficie de España.
El brigadier Ibáñez ascendió a mariscal de campo en 1.877, pero continuó al frente del Instituto; dirigió la operación geodésica de mayor significado científico de la época: la unión geodésica de Europa con África. Se trataba de completar un arco de meridiano de 28 grados desde las islas Shetland hasta los confines del Sáhara. El arco se hallaba interrumpido por un corte de 270 kilómetros desde las mediciones efectuadas en 1.806 por los físicos franceses Aragó y Biot. Nunca se había logrado divisar una señal a tal distancia.
La operación geodésica fue planificada en 1.878 conjuntamente por Ibáñez y el comandante francés François Perrier. Como primera medida, fue preciso señalar los puntos donde habrían de realizarse las maniobras de enlace: se fijó un gran cuadrilátero entre los dos continentes, apoyado en los picos del Mulhacén y Tetica de Bacares en España, y en los de Sabiha y Filhausen en Argelia. Después había que conseguir unos potentes reflectores capaces de emitir rayos de luz visibles a 270 kilómetros de distancia. Para ello, Ibáñez realizó un proyecto que se plasmó en los aparatos requeridos, fabricados en París. Se había realizado la operación geodésica más importante del mundo durante el siglo XIX.
Bajo su dirección tuvo lugar también la creación del cuerpo de estadísticos y se publicaron el Censo de Población de España de 1.877, el Movimiento de población en el decenio, el Nomenclátor general de ciudades, villas y aldeas de las cuarenta y nueve provincias en que se dividía España y la Reseña geográfica y estadística.
En 1.889, la reina María Cristina concedía a Carlos Ibáñez el título de marqués del Mulhacén.
Carlos Ibáñez solicitó licencia para realizar estudios en Italia y Francia. Al cabo de un año se instaló en Niza y colaboró en el observatorio astronómico de aquella ciudad. Su salud, muy quebrantada por una hemiplejia, que sufrió poco antes de salir de España, se agravó con una pulmonía, a consecuencia de la cual falleció el 28 de enero de 1.891. El sabio español recibió sepultura en el cementerio nizardo de Chateau, donde reposan actualmente sus restos.
Fallece en Niza, el 28 de enero de 1.891.
Tiene en Barcelona una calle con su nombre, junto a la avenida Pedralbes (calle del Marqués de Mulhacén) y una plaza junto al Palacio de Miramar (plaza de Carlos Ibáñez).
FUENTES:
- https://historia-hispanica.rah.es/biografias/22426-carlos-ibanez-e-ibanez-de-ibero https://www.geografiainfinita.com/2020/09/el-guardian-de-la-geografia-en-espana-cumple-150-anos/
- https://www.unav.es/gep/IbanezDeIbero.html
- https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Ib%C3%A1%C3%B1ez_de_Ibero
Categorías:CATALANS HISPANS, HÉROES MILITARES CATALANES, HISPANIDAD
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