ESCALOFRIANTE: El “antinatalismo” como movimiento de los que desearían no haber nacido


El nacimiento de un niño siempre se ha visto como algo bueno, pero ahora, está surgiendo una forma de pensar contrapuesta. El ‘antinatalismo’ es una ideología que ve la natalidad como un problema ético, político y social.

El pesimismo vital, motivos demográficos relacionados con la sobrepoblación y la escasez de recursos, son algunos de los motivos del resurgir de esta corriente llamada ‘antinatalismo’.

Estas podrían ser las razones por la que un sector cada vez más amplio de la sociedad opta por no tener descendencia. El ‘antinatalismo’ es una ideología que apareció en el siglo XIX y que en pleno siglo XXI está resurgiendo.

Esta corriente ha vuelto a ser noticia tras conocerse que un joven de 27 años que había denunciado a sus padres por haber nacido. Esta es la historia de Raphael Samuel, que nació en el seno de una familia “cariñosa” de clase media, pero él preferiría no haber nacido nunca. VÍDEO: Un joven demanda a sus padres porque lo tuvieron sin su “consentimiento”

4 comentarios

  1. Ya solamente faltaba este movimiento para acabar viendo envejecer uina sociedad que, sin la sangre nueva de los jóvenes, puede acabar muy mal. Un ejemplo claro es el de la famosa “política del hijo único” de China que, a la larga, se ha visto que fué bastante errónea, uno más de los erores que la dictadura maoista comete a diario, negando derechos a sus ciudadanos. Pues esta corriente es también una forma de negacnionismo.

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  2. Esta teoría antinatalista fue la primera que oímos en la Universidad en los primeros años 70: los padres eran culpables y debían sacrificarlo todo por sus hijos, ya los habían traído a este valle de lágrimas, etc.
    Entonces había mucha campaña para la donación de órganos, y estos antinatalistas decían que no era justa, pues eran los padres quienes debían donar todos los órganos y todo lo que les hiciera falta a los hijos.
    Pero en el fondo esto se debió a la generalización de la “libertad sexual”, pues al establecer relaciones “libres” con una chica, era normal que, si iban bien, ella quisiera casarse y tener hijos, lo que hubiera cargado de obligaciones y limitado la libertad sexual de su amante “libre”.
    Por lo tanto, se inventó el cuento de que el hombre “sólo quiere casarse para tener una criada gratis”, para que así la chica se inhibiera de pedir matrimonio, pues esto significaba que era tan tonta que quería ser “criada gratis”.
    Además, también se inventó el cuento de que el contrato matrimonial era un fraude, no era válido, pues limitaba la libertad sexual de la mujer.

    Todo esto llevó a la idea de que el hombre, y sobre todo el que quiere casarse, es un opresor y un explotador. Si, además, es padre, también es culpable de traer al mundo a un niño sin su permiso.
    Todo lo que va contra el matrimonio y la natalidad va a favor de la “libertad sexual”. Y acusando a los (demás) hombres de ser opresores y perversos SE ELIMINAN COMPETIDORES.
    Promoviendo las separaciones, hay más mujeres solas.
    Esto es importante, pues de ahí viene la privación del hombre del derecho al Derecho, a la Constitución, con la consiguiente claudicación de todo el sistema de “Justicia”.
    Por ejemplo, “igualdad” fue que se quitara el Servicio Social Femenino y se dejara el Militar “masculino”, sin que se pudiera decir nada, pues el hombre “es el único capaz de matar sólo porque se lo mandan”. ¡TOMA YA!
    También se subvencionaron los feminismos que promovían el odio contra el hombre o incluso su exterminio, lo que nunca se consideró malversación de caudales públicos. ¡Debe ser muy beneficioso promover el odio y el genocidio! ¡Lo que sobra en el mundo es gente! Y especialmente sobramos nosotros, por esto promovemos el odio contra nosotros MISMOS con dinero público.

    Nada de extrañar que en 2004 se aprobara SIN NINGÚN VOTO EN CONTRA la Ley Integral contra la Violencia de Género que presupone al hombre opresor de la mujer por el mero hecho de tener pareja. Una ley no sólo inconstitucional, sino violadora de los más elementales principios del Derecho, como la presunción de inocencia.
    Y que, además instaura el DELITO DE AUTOR, pero no contra los judíos, sino contra los varones, etc.
    No hemos denunciado el perjurio y el perjurio se ha hecho OBLIGATORIO, por lo que los españoles nos extinguimos desde que tenemos esta democracia perversa. http://edipais.wordpress.com

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  3. Eso tiene fácil solución. Si bien no pudo evitar que le trajeran a este mundo, es bien libre de abandonarlo cuando quiera. Suicidio, se llama eso. Que deje sitio a los que sí quieren estar aquí…

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