Mn. “Cinto” Verdaguer y la España


Jacint Verdaguer es uno de los más grandes poetas que ha dado España. Según Menéndez y Pelayo, fue el poeta “de más grandes dotes narrativas de cuantos viven hoy en España”. Tanto impresionó el poeta catalán al gran erudito castellano. Pero Jacint Verdaguer es algo más que un gran poeta. Es una de las mayores y más importantes figuras de la Renaixença catalana, ese movimiento cultural y literario del siglo XIX que entroncó con el movimiento político del siglo XX que fue el catalanismo.
Pero no hay que olvidar que el catalanismo político del siglo XX fue, en sus inicios al menos, una variante del Regeneracionismo español. Toda la obra de Verdaguer está llena de referencias a España.
Su poema “A Barcelona” (que empieza con un fragmento del Quijote) viene precedido en su libro Pàtria de otro poema titulado “A la verge de Montserrat” [“A la virgen de Montserrat”], que dice:

“Vostre blau mantell és gran;
abrigau tota l’Espanya,
 lo regne de vostre amor,
com un niuet sota l’ala”

 [“Vuestro mantel azul es grande;
 abriga toda la España,
 el reino de vuestro amor,
 com un nidito bajo el ala”].

Verdaguer hace extender el piadoso manto de la Virgen de Montserrat a toda España. Algo parecido hace en su magnífica obra Canigó, en la que describiendo esta catalana montaña, la llama “gegant d’Espanya/ d’Espanya i català” [“Gigante de España/ de España y catalán”]. En su poema “Enyorança” [Añoranza] presenta a un catalán que vive en Alemania, lejos de su patria, y siente una terrible añoranza:

“No és veritat que en Munic (…)
 vostres ulls llagrimejant
 se giraven vers Espanya?”

 [¿No es verdad que en Múnic (…)
vuestros ojos lacrimosos
 se volvían hacia España?”].

Verdaguer aborda también la Guerra de la Independencia:

“lo ferreny català, que estava alerta,
 sa mare pàtria al contemplar captiva
 exclamà, al coll posant-se lo trabuc:
 -Mentre el lleó d’Espanya se desperta,
 jo alçant-ne el sometent, àliga altiva
 vaig a esperar-te en los turons del Bruc”

[“el férreo catalán, que estaba alerta,
 su madre patria al contemplar captiva
exclamó, poniéndose al cuello el trabuco:

-Mientras el león de España se despierta,
 yo alzándole el sometent , águila altiva
 voy a esperarte en los montes del Bruc”]

Verdaguer inserta la tradición catalana dentro de la tradición española, sin que eso suponga una merma de la catalanidad de lsa tradiciones culturales e históricas catalanas. Por eso también puede dedicar una poesia a la Batalla de Lepanto, en la que presenta a los catalanes totalmente integrados, tanto religiosa como nacionalmente, en el ejército español, orgullosos tanto de sus peculiaridades regionales como de su nacionalidad española.

En su prosa también encontramos pasajes en este sentido. Así, en su discurso presidencial de los Jocs Florals de Barcelona de 1881, después de unos comentarios a las gestas de Jaume I el Conqueridor y del Cid, dijo: “La Tizona del Cid iel Tisó de Jaume I són les dues plomes d’or amb què Castella i Catalunya han escrit ses dues colossals i glorioses epopeies” [“La Tizona del Cid y el Tisó de Jaime I son las dos plumas de oro con las que Castilla y Cataluña han escrito sus dos colosales y gloriosas epopeyas”].
Así, Cataluña, dándose glorias y hombres excelentes a sí misma, se las da también a España, pues los grandes catalanes son grandes españoles, como deja entrever en su poema “La mort de Balmes” [“La muerte de Balmes”]:

“A Espanya donà una estrella
 lo cel, donant-li aqueix fill”

[“A España dio una estrella el cielo,
dándole este hijo”]

La gran pasión española que inundaba el alma de Verdaguer se aprecia más claramente que en ninguna otra obra suya en L’Atlàntida. El poeta nos presenta a Colón, que oyendo la historia de los atlantes y su final, con la lucha de los titanes contra Dios, ve cómo la estrella perdida de la Atlántida pasa a la gloriosa España. El poema termina con estos españolísimos versos:

“Veu morgonar amb l’espanyol imperi
 l’arbre sant de la Creu a altre hemisferi,
 i el món a la seva ombra reflorir;
 encarnar’s-hi del cel la saviesa;
 i diu a qui s’enlaira a sa escomesa:
 -Vola, Colon…ara ja puc morir!”

[“Ve zarpar con el español imperio
 el árbol santo de la Cruz a otro hemisferio,
 y el mundo a su sombra reflorecer;
 encarnándosele del cielo la sabiduria;
 y dice a quien levanta el vuelo en su cometido:
 – Vuela, Colón…¡ahora ya puedo morir!”]

One comment

  1. Estos hombnres preeminentes quedan para el recuerdo de unos pocos… la actual juventud es conducida por Wikipedia, Google, etc., todos controlados por el NOM y enemigos totales del librepensador

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