Cuando masas de antisistemas empiezan sus estrategias nocturnas de subversión (de las que ya avisamos y se van cumpliendo a pies juntillas), tenemos un problema. Cuando el edificio es la Comisaría central de policía de Barcelona, el problema es muy grande; y cuando no se responde convenientemente … el Estado se precipita a su fallida.

Sr. Rajoy, lo primero que se aprende en política es que el Estado si no consigue el monopolio de la violencia física, acabará cayendo. Ha muerto ya un policía nacional de infarto. Tiene a miles de hombres de cuerpos policiales en situaciones extremas, ¿y usted no es capaz de de cortar la cabeza de la serpiente?

Sr. Rajoy, como está en las nubes, seguramente no verá estos vídeos. Pero quien los vea, sabe que el Gobierno y España tienen un problema, un gran problema. La operación Soraya está teniendo una escenificación orgiástica.