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El Gobierno de la Generalitat había presentado un concurso -vía urgencia- de adjudicación de publicidad institucional. La excusa era una campaña para “potenciar el civismo”. Según  Europa Press, el contrato de la campaña no hacía referencia explícita en ningún momento al referéndum pero se convocaba “con carácter de urgencia“.

Todo parecía ir bien y se presentaron compañías como Carat, Focus Media, Arena Media Communications y Havas Media. Finalmente, el Gobierno catalán adjudicó el lunes la campaña de publicidad institucional a Carat porque fue la que hizo la oferta más económica, de 2,7 millones de euros. Sin embargo, la empresa comunicó el mismo día su renuncia mediante correo electrónico.

Llegados a este punto, el Gobierno de la Generalitat procedió a adjudicar el contrato a Focus Media por un importe total de 2,8 millones de euros, pero la empresa también renunció al contrato. Así pues, la Generalitat ha tenido que comunicar que “debido a la renuncia del segundo adjudicatario, se ha declarado deserta la contratación“.