polizia.jpg

La policía científica italiana recoge pruebas

En Polonia estalló este verano la conmoción. Cuatro inmigrantes africanos violaron brutalmente a una joven polaca en Rímini (Italia). Por eso el gobierno polaco ha declarado que la pena justa sería la pena de muerte. Palabras difíciles de oír en una sociedad que le repulsa todo tipo de violencia legítima, pero contempla inerte la ilegítima.

Hay cuatro arrestados están actualmente en Italia debido al brutal ataque sexual a la joven polaca. También se les acusa de violar a un transexual peruano y apalizar al novio de la mujer a la que violaron. Dos son marroquíes que se entregaron tras ser identificados por miembros de su propia familia, mientras que otro es inmigrante nigeriano, de 16 años; y el cuarto es un congoleño de 20 años, quien trató de escapar a Francia por tren.

Por la legislación, debido a ser menores de edad, las penas serán mínimas. Y pronto a la calle y sin antecedentes.Desde Polonia, las autoridades ya han pedido a Italia la extradición de los cuatro violadores, puesto que las leyes polacas establecen que aunque el delito se haya cometido en otro país, los agresores pueden ser juzgados en Polonia si atentan contra los derechos de un ciudadano polaco.