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De e-notícies:

Visto desde fuera, la manifestación contra el atentado islamista de Barcelona -alguien tenía que decir que fue un atentado islamista- da un poco de vergüenza. Al parecer fue contra el tráfico de armas, contra el Rey, contra Rajoy, contra la Islamofobia, contra Arabia Saudita. Pero y las víctimas? Quién se acordó de las víctimas? Ayer murió la decimosexta. Una ciudadana alemana. Ha quedado reducida a un breve.

Me ahorro la habitual guerra de banderas entre unos y otros. Supongo que la ANC se lo tomó como una demostración de fuerza antes de la Diada. Y los otros de resistencia. Lo he dicho siempre: el proceso ha servido paradójicamente para que el unionismo salga del armario. Ahora hay más banderas españolas que nunca. Antes sólo aparecían cuando el equipo olímpico de Guardiola ganaba en Barcelona’92 o España el mundial de Sudáfrica.

En Europa deben alucinar con nosotros. Si Astérix estuviera vivo diría: “están locos estos catalanes”. Había una época, con estado o sin, que los catalanes pasábamos por ser un pueblo culto e ilustrado. Ahora eso se acabó. El daño ya está hecho. Costará mucho recuperar la buena imagen en el exterior.

Porque, como la manifestación me ha cogido apurando la última semana de vacaciones en la Dinamarca del norte, he tenido que enterarme por lo que publicaba la prensa. Y he quedado literalmente estupefacto. Al menos he tenido la suerte de no poder sintonizar TV3. No se veía desde el hotel. No la vi, pero me imagino la cobertura.

Hay para estremecerse. Porque, perdonen, ¿Felipe VI conducía la furgoneta? ¿Mariano Rajoy hacía de imán en Ripoll? ¿Los terroristas abatidos compraron armas a Arabia Saudí? No, eran nostrats. Les dimos enseñanza y sanidad gratis. Así nos lo han pagado. Pero si uno de los abatidos en Cambrils vivía incluso en un piso de protección oficial. Claro que esto tampoco sale en la prensa catalana.

Alguien ha hecho alguna reflexión en Ripoll o en el Govern? No, el atentado ha provoc  ado el efecto contrario. Nos ha cogido una especie de síndrome de Estocolmo respecto al Islam. Pobres muchachos. Pero como puede ser que en la capital de Ripollès hubiera jóvenes capaces de inmolarse por Alá? ¡Ripoll, la cuna de Catalunya! Aún recuerdo que Mas, en las elecciones del 2006, yendo allí para rendir homenaje a la tumba de Guifré el Pilós.

Hafida Oukabir, hermana de de Moussa, uno de los jóvenes terroristas muertos en Cambrils, lo explicaba así: “Si un joven nacido aquí se rebela contra su país es que hay un verdadero problema”. Estoy de acuerdo. Lo he dicho siempre.

Pero no he conseguido averiguar, entre las crónicas leídas, si lo dice por nosotros o por ellos. ¿Por qué alguien de la comunidad musulmana de Ripoll se ha detenido a hacer autocrítica, a preguntarse cómo pudieron contratar Abdelbaki Se Satty de imán? ¿Si hacía de Rambo con los jóvenes, que contaba a la mezquita?

Como El Periódico, que entrevistaron dieciséis manifestantes. Deben filtrar los seleccionados. En plan TV3. Nadie hablaba de terrorismo islámico o al menos de islamista. Incluso aparecían dos musulmanes pero hablaban de “terrorismo” a secas. Hombre, no señora, ni los cristianos ni los hindúes ni los budistas van matando por el mun do en nombre de su respectivo Dios.

Y había uno, de Vilanova y la Geltrú, que decía que “todo comenzó con Irak”. Sólo le faltaba culpar a Aznar y a Bush. Sí, la invasión de Irak fue un error. Peor, fue una tragedia. Pero el primer responsable de un atentado es el propio terrorista.

Mientras que en el Ara, un articulista llegaba a la conclusión de que “el rey está desnudo”. Joder, quizá sí. ¿Pero y Mas? ¿Que no ha ido desnudo durante todo el proceso? Si el autor del artículo no vendiera tantos programas en TV3 seguramente lo vería más claro. No importa, no he conseguido encontrar el expresidente en la foto de la cabecera de la manifestación. Debe haber sufriedo un ataque de cuernos. El proceso está devorando a sus propios hijos.

Y otra articulista, que también ha tenido su cuota en TV3 durante estos días, explicaba que creía en “la Barcelona plural, la del intercambio de culturas y el respeto, la que va más allá de la simple y superficial tolerancia y apuesta por la convivencia”. Aquí no ha pasado nada. Hay que mirar adelante.

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Bolardos en Copenhague

Con franqueza, no me trago la Catalunya happyflower que nos quieren vende r. Tampoco creo en el multiculturalismo. El multiculturalismo es el gran invento -sobre todo de la izquierda- para no tener que hablar de los problemas que genera la inmigración. Vayan a Llefià o Sant Roc -barrios de Badalona- a explicar las bondades del multiculturalismo. ¿Qué es el multiculturalismo? ¿Los barrios gueto de Suecia? ¿Las banlieues de París? ¿Las escuelas públicas que enseñaban la ley islámica en Birmingham?

RELACIONADO CON EL MULTICULTURALISMO:

El multiculturalismo: una estrategia de dominación cultural y política (1)

El multiculturalismo: una estrategia de dominación cultural y política (y 2)