Ayer por la tarde las Ramblas se calentaron. Había convocadas dos manifestaciones. Una de repulsa por los atentados terroristas islamistas y otra por “fascistas-antifascistas”. Entre estos últimos había un importante colectivo de Gays, apoyando la contramanifestación contra la “islamofobia”.

¿Dónde está la paradoja? Es tan simple que hasta da vergüenza descubrirla. Cualquier homosexual que cayera en malos de los islamistas, lo más probable es que acabara siendo lanzado al vacío desde lo alto de un edificio. Esta escena, por desgracia, la hemos visto ya demasiadas veces.

La coherencia -y es nuestra opinión- es que el colectivo gay debería estar en la otra manifestación.

 

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“fascistas-antifascistas”

 

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Homosexual siendo lanzado por islamistas, desde un tejado