Nada menos que hasta un millar de inmigrantes se liaron a lanzar piedras y botellas de cristal contra la policía en un Festival de Musica en Schorndorf, cerca de la ciudad alemana de Sttutgart. Parece que no tenían nada mejor que hacer que crear el caos en la fiesta y hacerse querer por todos los asistentes. Lo fuerte del caso no acaba ahí. Y es que la policía ha recogido múltiples denuncias por acosos sexuales y violaciones realizadas por los mismos inmigrantes.