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El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha llamado a la puerta de TV3. En concreto. Investiga el contrato de externalización de estos derechos en la franja nocturna y de madrugada que en 2010 otorgó la entonces directora de TV3, Mònica Terribas, a la empresa Ediciones Musicales Clippers SL, que dirige Juli Guiu.

Las alarmas han saltado al constatar que Juli Guiu fundó, en 2011, una sociedad con David Madí, la ex-mano derecha de Artur Mas, denominada Clippers New Projects SL, en la que figura como secretario el ex-diputado convergente Jaume Camps, involucrado en los escándalos de Javier de Rosa y del Palau de la Música.

David Madí, desde que abandonó la primera línea de la política, ha desplegado una intensa –y, a menudo, fallida- actividad empresarial, pero su principal cargo le viene dado desde Madrid, puesto que Borja Prado y Colón de Carvajal lo colocó en la presidencia del consejo de Endesa en Cataluña, donde se mantiene agarrado como una lapa.

Este es el prototipo de nacionalismo: chanchulleos con los dineros públicos en Cataluña y favores madrileños.