piti

Pitarch sonriente bajo una estelada, antes de ser depurada

Objetivo: Teresa Pitarch. Su pecado: ser la mano derecha de Germà Gordó (ese que no quiere soltar su acta de diputat ni aunque le amenacen de muerte; ese que hará caer a Artur Mas en cuanto empiece a cantar). El PDeCAT no ha sido una refundación de CiU sino un parcheo de corriente. Una de ellas la lideraba Gordó. Por eso, a su mano derecha, la habían nombrado presidenta del Instituto Catalán de la Mujer. Era un cargo muy “chuli” y bien remunerado. Además ella era mujer. Todo perfecto.

Lo malo es que ahora los amigos de Gordó, una vez pasado al grupo mixto, o como se llame aquí en Cataluña, han empezado las represalias contra sus íntimos y la primera en caer ha sido Teresa Pitarch, pues ha sido cesada fulminantemente de su cargo. Ya se ve que no era muy imprescindible y estaba ahí como podía no estarlo. El pataleo ha sido mayúcula y ha enviado una carta al govern agirmando que: “No comparto la vulneración de estos principios morales y políticos”. Traducido que se ha enfadado por quedarse sin el sueldo enchufado … y a ella le seguirán otros.