La Virgen de Fátima  es una advocación con que se venera en el catolicismo a María, madre de Jesús. La misma se originó en una serie de apariciones que tres niños pastores, Lucía dos Santos, Jacinta y Francisco Marto afirmaron haber tenido en Fátima entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917.

Adicionalmente, se atribuyó a los acontecimientos y mensajes de Fátima componentes proféticos y escatológicos, en particular con respecto a una posible guerra mundial o la conversión de la Rusia soviética.

El santuario de Fátima está considerado uno de los centros de peregrinación popular más importantes del mundo.