La destrucción de los templos católicos al llegar la II república. Mayo 1931


aque2

El 10 de mayo de 1931 se inició el particular holocausto de la Iglesia española durante la II república. En apenas 2 días fueron saqueadas y quemadas total o parcialmente casi 100 iglesias, conventos e institutos religiosos ante la pasividad gubernamental. No hacía ni un mes que se había proclamado la república. La destrucción de obras de arte fue inmensa.

La excusa para el ¨Pogrom” anticatólico fue la inauguración de un Centro Monárquico en el centro de Madrid. El 10 de mayo una turba de revolucionarios se concentró frente al edificio y trató de linchar a los monárquicos a su salida del acto. Éstos fueron detenidos por la policía como si fueran los causantes del altercado a pesar de que su acto era legal. Poco después la masa se trasladó a la sede del diario monárquico ABC que fue asaltada. Comenzó la orgía de violencia.

En menos de una hora se concentraron en el centro de Madrid miles de jóvenes revolucionarios portando latas de gasolina e iniciaron el asalto a los edificios religiosos. Primero obligaban a los aterrorizados sacerdotes y monjas a salir, luego saqueaban los edificios y después se les prendía fuego. Aquel día, eso sí, los revolucionarios tenían la clara consigna de no matar religiosos pero sí de arrasar los edificios.

aque1Huelga decir que la salida sobretodo de muchas monjas de avanzada edad fue penosa aunque fueron ayudadas por algunos policías que no obstante no actuaban contra los incendiarios y por algunos vecinos de buena voluntad. El blanco principal fueron los jesuitas. Fueron quemadas su residencia de la calle de la Flor, el Instituto Católico de Artes y Oficios (que ayudaba sobretodo a gente humilde), la iglesia de Santa Teresa de la plaza de España, el Colegio de la Virgen de las Maravillas, el de las Salesianas, el del Sagrado Corazón de Chamartín, entre otras iglesias asaltadas.. Se quemaron más de 100.000 libros de Patrística griega y latina de enorme valor, así como colecciones científicas.

De Madrid los disturbios se extendieron a Andalucía. En Málaga, las iglesias quemadas fueron decenas en medio de escenas de intenso horror. Ardió entre ellas el templo de Santo Domingo que era una joya del Barroco. El Cristo de la Buena Muerte, tan entrañable, fue mutilado y se quemaron obras de Murillo, Valdés Leal, Pedro de Mena, etc de valor incalculable. En Córdoba ocurrió lo mismo. En Cádiz se intentó sin éxito quemar la Catedral y las destrucciones fueron enormes

Sevilla merece capítulo aparte. Las iglesias arrasadas allí fueron un gran número. Las Cofradías de Semana Santa más importantes como la Macarena o el Gran Poder, el Cachorro y otras salvaron a duras penas sus imágenes ya que fueron previsores y las encerraron en conventos entre enormes rejas, aunque la del Cachorro la intentaron quemar 3 veces. En Málaga prostitutas con ropa de sacerdote hicieron parodias de Misas en la calle. El esplendor de la Semana Santa andaluza no se recuperó hasta los años 40. La II república fue un periodo negro para la Semana Santa y las procesiones en Andalucía y Castilla casi se dejaron de hacer.

El horror se trasladó a Valencia, Murcia y Alicante donde los destrozos fueron también muy grandes. La actitud de la Policía y los bomberos en todas partes fue de una asombrosa pasividad, siguiendo instrucciones superiores. Sólo en Cádiz la Guardia Civil disparó y mató a 4 incendiarios.

El Gobierno de la República formado por una coalición de partidos de izquierda con gran influencia masónica no ordenó actuar a la Policía hasta el día 12 cuando ya era tarde. Posteriormente los entonces ministros Alejandro Lerroux y Miguel Maura acusaron al resto de sus colegas de gobierno y sobretodo al presidente del Gobierno, Manuel Azaña de haber impedido la acción policial cuando ellos se lo pidieron al principio, alegando que hacerlo sería contraproducente. Según Maura, Azaña pronunció la infame frase. ”Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano”. En las semanas posteriores el escándalo de la opinión pública fue tal que se produjeron casi 1000 detenciones pero la gran mayoría fueron puestos en libertad al poco tiempo. Difícilmente lo ocurrido pudo ser espontáneo, por el contrario pareció muy bien organizado.

Este dramático episodio –tan llamativamente parecido a lo ocurrido en 1938 en la Alemania nazi con las sinagogas durante la “Noche de los cristales rotos”– marcó el inicio simbólico del intento de genocidio contra la Iglesia y los católicos que el posterior Frente Popular intentó acometer durante la Guerra Civil

Rafael María Molina. Historiador.

 

6 comentarios

  1. No sólo no importan los templos si no que el Arte, los conjuntos de gran valor artístico e histórico parece que tampoco. Hay gente muy basta y muy egocéntrica. No dejan nada que valga la pena para las futuras generaciones, egoísmo, soberbia y falta de refinamiento y sensibilidad. Solo yo, yo y yo.

    • Como Mao, que para evitar ser apartado por sus errores que tantos millones de muertos han causado en China, se inventó la Revolución Cultural.

      Una de las funciones de la Revolución Cultural fue la destrucción y quema de todo lo que era “antiguo”: templos, arte y el saber…

      Quería un nuevo hombre, con una nueva cultura para que fuesen fieles y devotos a su persona.

      Quería que la gente no pensase.

      Quería desarraigar al pueblo para manejarlo mejor al privarle de su personalidad colectiva, a la que ayuda precisamente la belleza y la pericia del arte de sus antepasados.

      Esa es la razón de que la masonería y las ideologías que quieren dominarnos (socialismo y comunismo) quieran quemar todo lo que nos protege: para manejarnos mejor.

      y nosotros, como unos bobos, colaboramos alegremente en nuestro suicido como pueblo.

      Porque somos muy demócratas y muy progresistas.

      ¿Alguien ha visto que tras el robo, expolio e incendio de todos estos templos y conventos tengamos más progreso? ¿haya más ciencia? ¿seamos más ricos? ¿más libres?

      No. Como tampoco lo han sido los que sufrieron las mismas medidas con los mismos objetivos: los rusos y los países de Centro Europa.

      Lo que no entiendo es que visto los resultados probados, sigamos a piñón fijo con las mismas historias con los mismos partidos.

  2. El que se inaugure un centro monárquico no tiene nada que ver que se incendien iglesias y conventos.

    Lo que sí tiene que ver es la política de Azaña (masón) de erradicar la Iglesia Católica como fuera de España.

    Por eso, además de sus famosas declaraciones al respecto, hay testigos presenciales de que la policía impidió a los bomberos apagar el fuego; o los bomberos cuidando que el fuego solo quedase en la iglesia y no en los edificios vecinos.

    Azaña quería una revolución (burguesa) francesa; y la tuvo.

    Solo que, como la misma revolución francesa, no tuvo los resultados queridos por sus iniciadores. -como suele pasar-

    Fue la política de sangrienta persecución a la Iglesia Católica lo que le enajenó el apoyo de las potencias europeas y una de las causas de la guerra civil.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s