aa1

La Generalitat está muy ofendida por el comunicado de la embajada de los Estados Unidos, que cierra filas en torno a la unidad de una España fuerte y da un portazo al proceso. Pero en Cataluña no están dispuestos a que esto quede así.

Comienza la Guerra Fría (Modo ironía on)

La Generalitat declara la Guerra Fría a Estados Unidos por aliarse con el opresor Estado español, al igual que todos los países de Europa. A partir de ahora el enemigo del procés, y por consiguiente de los buenos catalanes, no es sólo Madrid, sino Washington, Londres, París, Roma, Berlín etc…Por el contrario ciudades como Vich y Manresa resisten fieles a la secesión.

A Donald Trump no le preocupa un ápice Siria, ni Rusia, ni China…su única obsesión es Cataluña. Desde que se ha enterado de la reacción negativa de la Generalitat no come, no duerme y no sale del Despacho Oval. Ese supuesto “país pequeñito”, al que aludió Guardiola centra toda su política y su mandato. Es más, hay rumores de que podría dimitir al no resistir la presión de Puigdemont.

De momento como medida preventiva ante la amenaza catalana ha mandado construir una bandera estelada para cubrir la Estatua de la Libertad. También ha ordenado imprimir millones de folletos con el himno Els Segadors. El catalán pasa a ser lengua cooficial en Estados Unidos y Jordi Pujol engrosa la lista del Salón de la Fama. Por último los Marines se están entrenando para desprecintar las urnas de cartón y conservarlas en formol por si en próximos milenios permiten votar.

Definitivamente el futuro Estado Catalán tras estrellarse contra la ley española está hoy en día más arropado que nunca internacionalmente. No es de extrañar que el Lunes de la Pascua Florida proclamen la independencia entregando el DNI catalán junto con una butifarra y un llavero con la efigie Artur Mas.