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En ElTriangle

En Cataluña se están disputando dos partidas simultáneas de ajedrez que ya hace cinco años que duran: una, la que enfrenta al clan familiar del ex-presidente Jordi Pujol con la justicia española por la corrupción y su enorme fortuna escondida en un enjambre de paraísos fiscales; y la segunda, la que juega el presidente Carles Puigdemont -el heredero del cetro convergente a la presidencia de la Generalitat- con el gobierno español a cuenta del proceso independentista.

De momento, nada está decidido, pero se han producido movimientos muy significativos. Después de las espectaculares revelaciones policiales y judiciales, resulta que ninguno de los nueve miembros de la familia Pujol no ha pisado la cárcel ni un solo día. Como máximo, a Jordi Júnior y a Oleguer les han retirado el pasaporte. Además, el juez José de la Mata ha decidido anular una de las piezas capitales del procedimiento que instruye la Audiencia Nacional: el famoso pendrive donde hay abundante documentación sobre los negocios y trapicheos de Jordi Pujol Jr. y Jordi Puig.

El juicio de Oriol Pujol por el chanchullo de las ITV ha quedado en el limbo, a pesar de que el sumario ya está cerrado desde hace nueve meses. Una supuesta negociación con la fiscalía ha dejado este caso -donde las pruebas de corrupción son abrumadoras- en el congelador. ¿Por qué se quiere impedir que haya una vista oral de este monumental escándalo, que además contaría con el veredicto de un jurado popular? ¿Qué pactos se están tejiendo entre bambalinas para evitar que Oriol Pujol vaya a parar entre rejas?

En paralelo, el proceso soberanista, más allá de la gesticulación verbal de sus dirigentes, ha entrado voluntariamente en una zona de densa niebla. Carles Puigdemont va predicando urbi et orbi el mantra del “referéndum o referéndum” y Junts x Sí y la CUP han impulsado la antidemocrática modificación del reglamento del Parlamento para, aparentemente, hacer pasar la ley de transitoriedad jurídica que tiene que consagrar la “desconexión” de la legalidad española.

La fiscalía y el Tribunal Constitucional ya han anunciado que se lo miran todo con lupa y que no permitirán que el gobierno de Carles Puigdemont ni el Parlamento traspasen ninguna línea roja. Pero, de momento, la desobediencia se penaliza a la baja: el Tribunal Supremo lo ha dejado en un año de inhabilitación y una multa de 30.000 euros en el caso de Quico Homs por el 9-N. En vez de una condena ejemplar, el alto tribunal ha preferido emitir un “aviso a los navegantes” que dicen que van hacia Ítaca.

En estas dos partidas de ajedrez, que están interconectadas, han caído piezas gordas: el clan Pujol, pero también Juan Carlos I, Artur Mas, Jorge Fernández Díaz y la anterior cúpula policial. ¿Acabarán, finalmente, en tablas? El TSJC, el TS, la AN y el TC, que, a instancias del gobierno central, podrían aplicar severamente la ley contra los Pujol y los dirigentes del proceso independentista, no lo hacen. El presidente Carles Puigdemont tampoco concreta “la fecha y la pregunta” del supuesto referéndum, como le exige la CUP, y las “estructuras de Estado” ya se sabe que son una entelequia. Esto quiere decir que, en espera de que acaben los grandes juicios de corrupción que afectan a Convergència y que el nuevo PDECat pueda acabar de organizarse y potenciar su estructura, tendremos en el horizonte “elecciones o elecciones”.

No hay más ciego que el no quiere ver. Lejos quedan los tiempos en que José Luis Rodríguez Zapatero estaba en la Moncloa y José Montilla en el Palau de la Generalitat. Desde el año 2011, la derecha gobierna en España y en Cataluña, que en el fondo es de lo que se trataba. El “proceso independentista”, convenientemente agitado con grandes aspavientos desde Madrid y Barcelona, ha sido la gran excusa para que el PP y Convergència (ahora PDECat) hayan expulsado a los socialistas del poder. Si además, como parece, los Pujol y los Borbones salen indemnes de esta “tormenta en una vaso de agua”, miel sobre hojuelas. El no-juicio a Oriol Pujol es la prueba del nueve de esta Operación Gatopardo.

Fuente:http://www.eltriangle.eu/es/notices/2017/04/la-operacion-gatopardo-7773.php