oriol.gif

La multinacional catalana del juego Cirsa donó a Convergència 900.000 euros tras la firma de una operación industrial amparada por la Generalitat y que le reportó un beneficio de 30 millones. Así pues, el donativo es exactamente el 3% de las ganancias y empezaron el 10 de junio de 2011.

Cuatro días antes, la compañía compró a Sharp por solo un euro su fábrica en Sant Cugat del Vallés (Barcelona). Toda la información, fruto de una investigación de El País relaciona, por primera vez, la financiación de CDC a través de sus fundaciones en el ‘caso ITV’, que supuso el fin de la carrera de Oriol Pujol. El exdiputado e hijo de Jordi Pujol está acusado de lucrarse con varias operaciones industriales, entre ellas la de Sharp.