A excepción de los jugadores catalanes en el Barça no habla catalán ni el Tato, ni el Tata, ni Rita la Cantaora. Ninguna de sus estrellas, ni tampoco el entrenador Luis Enrique, hablan ni papa de catalán. Sólo Iniesta, tras años y años en la Masia, suelta cuatro palabras de cara a la galería.

Juan Laporta quiso imponer en su día que los jugadores del FC Barcelona hablasen todos en catalán por decreto. El ex presidente culé politizó una lengua utilizada por 7 millones de personas en el mundo e ignoró a más de 500 millones. Al orondo dirigente, puro en ristre, no le importaba tirar la casa por la ventana en el sectario proyecto lingüístico (profesores, traductores y lo que fuera preciso para que su medida saliese adelante).

Años después de que esta cláusula entrara en vigencia, la realidad pone en evidencia su fracaso. Curiosamente dos de sus mayores estrellas actuales, Súarez y Messi son hispanohablantes y la hermana de éste último tuvo que regresar a Argentina llorando, pues no podía con las asignaturas en catalán. Por su parte Neymar está muy orgulloso de falar portugués con acento brasileiro. Ningún fichaje del equipo azulgrana de renombre ha aprendido jamás la lengua catalana. Tampoco a Johan Cruyff se le oyó hablar en catalán.

msn