JOSÉ ALSINA
La última publicación del informa PISA, prueba que valora las competencias de los alumnos españoles en comprensión lectora, matemáticas y ciencias, ha sido demoledora. España va a la cola de Europa (que tampoco sale muy bien parada). La Generalitat de Cataluña ha hecho trampas para que sus resultados no pudieran homologarse, pues en el penúltimo informe el principado había quedado en la cola de España.
Lo más sorprendente es que haya tanta gente que se sorprenda. Los que hemos trabajado en la enseñanza, y seguimos en contacto con ella, no nos sorprende en absoluto. Desde la década de los 90 del pasado siglo, con la publicación de la nefasta LOGSE, advertimos que esto ocurriría. Como todo puede empeorar vino después la LOE de Zapatero, y, finalmente la LOMLOE de Su Sanchidad. Entonces nos llamaron reaccionarios, corporativistas, “profesaurios” y demás lindezas. Resulta que teníamos razón. Ahora se desprende del informe que solamente un 2% del alumnado español el capaz de entender un texto complejo.
Ahora todos los partidos de este régimen nefasto se rasgan las vestiduras, pero ninguno hace autocrítica, cuando todo son responsables. El PSOE por haber parido estas nefastas leyes orgánicas, las partidos nacionalistas por haberlas aplicado en Cataluña de manera fundamentalista (por eso Cataluña va a la cola), y el PP por no haber hecho nada. Cada uno arrima el ascua a su sardina: que si las “pantallas” (cuando hace solo cuatro días clamaban por informatizar los centros), que si la inmersión lingüística, que si faltan recursos.
Únicamente algunos sectores del profesorado (por ejemplo, la Fundación Episteme) han hecho un diagnostico correcto. Hay que hacer una enmienda a la totalidad a este sistema educativo y a sus dogmas pedagogistas, con su rechazo a los conocimientos, con su terror al esfuerzo, más preocupado por el “bienestar emocional” de los alumnos que por su formación intelectual. La mayoría de los sindicatos docentes (con excepciones) encarrilados en la izquierda woke, son absolutamente incapaces de esta enmienda a la totalidad, y se limitan a pedir más recursos, cuando en realidad el problema no está en los recursos (o al menos es un problema menor), sino en los discursos.
En el preámbulo de la LOMLOE podemos leer perlas como esta:
“ adopta un enfoque de igualdad de género a través de la coeducación y fomenta en todas las etapas el aprendizaje de la igualdad efectiva de mujeres y hombres, la prevención de la violencia de género y el respeto a la diversidad afectivo-sexual, introduciendo en educación secundaria la orientación educativa y profesional del alumnado con perspectiva inclusiva y no sexista”.
O como esta:
“En cuarto lugar, reconoce la importancia de atender al desarrollo sostenible de acuerdo con lo establecido en la Agenda 2030. Así, la educación para el desarrollo sostenible y la ciudadanía mundial ha de incardinarse en los planes y programas educativos de la totalidad de la enseñanza obligatoria, incorporando los conocimientos, capacidades, valores y actitudes que necesitan todas las personas para vivir una vida fructífera, adoptar decisiones fundamentadas y asumir un papel activo –tanto en el ámbito local como mundial– a la hora de afrontar y resolver los problemas comunes a todos los ciudadanos del mundo. La educación para el desarrollo sostenible y para la ciudadanía mundial incluye la educación para la paz y los derechos humanos, la comprensión internacional y la educación intercultural, así como la educación para la transición ecológica, sin descuidar la acción local, imprescindibles para abordar la emergencia climática, de modo que el alumnado conozca qué consecuencias tienen nuestras acciones diarias en el planeta”
Estas son las premisas, más propias de un curso de formación para militantes del Podemos, de Sumar o de la CUP que de una ley educativa para el conjunto de los españoles. Si la LOGSE pretendía (y en parte la consiguió) convertir los centros docentes en guarderías lúdicas, la LOMLOE da un paso más, quiere que sean de adoctrinamiento en la basura woke.
Estos días vemos declaraciones altisonantes de nuestros “representantes”. Dentro de poco habrá un nuevo escándalo, o la selección española ganará algún campeonato y ya nadie se acordará del informe PISA. El próximo informe PISA será peor, y volverá a repetirse el sainete.
Persiste una duda: los que redactaron la LOMLOE son tan absolutamente subnormales para creerse esta sarta de estupideces, o son tan maquiavélicos para conseguir que solamente un 2% de los alumnos españoles sean capaces de entender un texto complejo?
No hay nada más manipulable que un ignorante adoctrinado.
FUENTE:
https://posmodernia.com/la-sorpresa-del-informe-pisa/
Categorías:CULTURA, OPINIÓN, REVISTA DE PRENSA
Deja un comentario