EL TENIENTE CORONEL ANTONIO TEJERO MOLINA FUE QUIEN FUSTRÓ EL GOLPE DE ESTADO DEL 23 DE FEBRERO


José Alsina Calvés

Coincidiendo con la “desclasificación” de los documentos relativos al intento de golpe de estado del 23 de febrero, nos enteramos de la muerte del teniente coronel Antonio Tejero Molina. Es una buena ocasión para honrar su nombre, y para contestar a todas las mentiras que se han dicho y se dirán sobre este acontecimiento.

Tuve ocasión de conocer a Antonio Tejero en el verano de 1982, cuando varios dirigentes de Fuerza Nueva de Barcelona nos trasladamos a Madrid y fuimos a visitarlo en la prisión militar donde cumplía condena, para intentar disuadirlo del proyecto de presentarse a las elecciones generales. No conseguimos convencerlo. Mi impresión fue que era un hombre de honor, un militar del viejo estilo que se movía por solidas convicciones, pero muy ajeno a los vericuetos de la política práctica, lo cual lo hacía muy vulnerable a la manipulación.

A nadie, que tenga dos dedos de frente, se le escapa que esta “desclasificación” es el típico “conejo de la chistera” al que recurre Pedro Sánchez, cada vez más acorralado por los escándalos de corrupción, la ingobernabilidad y los continuos desastres electorales. Pero nos brinda una buena ocasión para exponer una versión alternativa a las mentiras sistémicas.

La “desclasificación” no aporta nada nuevo a la versión oficial, con la que nos machacaron entonces y nos vuelven a machacar ahora: que si la “ultraderecha”, que si los militares franquistas, que si el Rey salvó a la democracia, que si bla, bla, bla.

La realidad es que el intento de golpe de estado del 23 de febrero fue un autogolpe del propio régimen del 78, que, ya desde el principio, se veía incapaz de controlar las crisis que el mismo generaba, y que se sentía cada vez más amenazado por el terrorismo de ETA. Esto no es contradictorio con el hecho de que se engañara a militares patriotas como Tejero o como Milans del Bosch, que, estaban convencidos (y por algo seria) de que actuaban a las órdenes del Rey, y que el objetivo del golpe era dar el poder a una junta militar, proyecto absolutamente ingenuo que no tenía ninguna viabilidad en el contexto internacional.

El auténtico protagonista del auténtico golpe no era Tejero, sino el general Alfonso Armada, hombre de máxima confianza de Su Majestad el Rey Juan Carlos I. El auténtico golpe es la lista del gobierno de “unidad nacional” que Armada presentó a Tejero cuando este ya había ocupado el Congreso, lista que reproducimos:

Alfonso Armada, Presidente del Gobierno

Felipe González, Vicepresidente para Asuntos Políticos

Gregorio Peces Barba (PSOE), Justicia

Enrique Múgica (PSOE), Sanidad

Javier Solana (PSOE), Transportes

Jordi Solé Tura (PCE), Trabajo

Ramon Tamames (PCE), Economía

Manuel Fraga (AP), Defensa

Pio Cabanilla (UCD), Hacienda

José Luis Álvarez (UCD), Obras Pública

Miguel Herrero y Rodríguez de Miñon (UCD), Educación

Agustin Rodríguez Sahagun (UCD), Industria

Carlos Ferrer Salat (CEOE), Comercio

Luis María Ansón (EFE), Información

Antonio Garrigues Walker, Cultura

José Maria López de Letona, Vicepresidente para Asuntos Económicos

Joisé Maria de Areilza, Asuntos Exteriores

José Maria Sáenz de Santamaria (general), Autonomias

Manuel Saavedra Palmeiro (general), Interior

¿Alguien ve en esta lista alguien vinculado a la “ultraderecha”? Yo veo únicamente gente del régimen, con un notable protagonismo de miembros del PSOE, incluso dos ministros del PCE. Vaya golpe de “ultraderecha” más raro.

Cuando el teniente coronel Antonio Tejero vio esta lista, comprendió que lo habían engañado, se plantó frente a Armada y le impidió entrar en el Congreso. Con este gesto frustró el autogolpe. Después de esto hay un cambio de agenda, el Rey, con el uniforme de capitán general, aparece en Televisión condenando el golpe. El resto ya lo sabéis.

La ocurrencia de Sánchez le puede salir mal ¿Qué hacían tantos miembros del PSOE en la lista del gobierno “golpista”? ¿No debería este partido dar explicaciones?

Antonio Tejero actuó en todo momento como un militar intachable. Tomo el Congreso sin herir a nadie. Dejó salir a una diputada del PSOE, Ana Balletbó, que estaba embarazada, demostrando una caballerosidad que ya querían los” feministas” Ábalos, Koldo y demás tropa. Asumió toda su responsabilidad, intentando evitar castigos para sus subordinados. Cumplió su condena sin lloriquear, ni suplicar amnistías ni indultos (a diferencia de otros aprendices de golpistas). Fue, en todo momento un hombre de honor.

Descanse en paz.



Categorías:HISTORIA, INCREÍBLE PERO CIERTO, MEMORIA HISTÓRICA

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